Páginas

martes, 25 de septiembre de 2012



     Lucha por llegar a la cima. Siempre arriba.

viernes, 21 de septiembre de 2012

El gusanillo

     De esos días en que debes acostarte temprano pero no te apetece dormir. Tu cuerpo desprende energía, inquietud, ganas de que pasen las horas y sea de día. ¡Ah! ¡Nada que ver con las culebras, o mariposas como las llaman! Son las ganas de un tiempo nuevo, el deseo de saber, de aprender... el gusanillo. Éso que alborota tu cuerpo y tu mente. Tienes tantas ganas de todo que no sabes por dónde empezar. ¿Y lo mejor? Tiene que ser ya, no vale esperar a luego. ¡¡Y quieres abarcarlo todo!! ¡¡Y sabes que puedes!! Con esfuerzo pronto estarán ahí todas tus metas.
     Por la mañana una expedición arqueológica, después tus libros, luego y con gusto obligaciones, ¡jugar!, comer, comprar, coser, leer, reír, soñar, ¡¡VIVIR!!


Si te adueñas del tiempo, hay tiempo para todo.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Comentemos

     ¿Qué está ocurriendo? Padres que matan a sus hijos, su sangre, su propia vida. Criaturas inocentes que apenas saben contar del 1 al 10, edad que no alcanzan. Mujeres que matan a sus maridos, a los padres de sus hijos, causándoles a éstos un sufrimiento infinito; no por la propia muerte, también por lo inexplicable de tal crueldad. "Hombres", si es que se les puede llamar así, que maltratan a las mujeres. Es increíble cómo llamamos vuestra atención con nuestro físico y os dejáis seducir, y luego no queréis ni el físico ni la personalidad. Inentendible.
     ¿Qué está ocurriendo? Se tiran bombas de país a país, se mata gente en masa. La naturaleza en si ya genera medios para acabar con la superpoblación, ¡al azar! ¿Por qué la ayudamos? Dejen que se encargue ella del trabajo sucio; que siga siendo triste, pero sin culpa de nadie.
     ¿Qué está ocurriendo? No. No es la maldad de las personas, no es la crueldad. ¿Saben qué ocurre? La indiferencia. Que vemos diariamente este tipo de aberraciones. ¡Ups! No debería usar esa palabra si con ella me refiero a una desviación de lo que consideramos "normal", por desgracia esto es lo normal. Nos estamos acostumbrando a ver las noticias mientras comemos, y ya no se nos encoje el corazón como debería. No impresiona, seguimos comiendo como si tal cosa.
     No nos insulta, no nos duele, no nos importa, no es nuestra vida, no es aquí. A lo sumo importa el morbo de que cierto hecho ocurra en un lugar cercano. ¿Saben qué? Me dan pena, damos pena. No ese tipo de desgracias, ni los asesinatos, maltrato, violaciones, abusos... Lo triste es nuestra indiferencia. Ésa sombra gris que nos persigue, y nos alcanza cada vez más rápido. 
     Y mejor apago la tele y no veo más, no puedo ver más.