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lunes, 31 de diciembre de 2012
¡Cabalga al infinito!
Si te empujan a escoger y tu opción no está dentro del abanico de posibilidades ¡CORRE! Corre hacia atrás, hacia adelante, a cualquier parte donde no te obliguen a elegir entre tantas opciones perfectas que no quieres. Huye. Sal de ahí. No flaquees, no decidas; o decide, decide correr. Correr hacia tu opción, o hacia ti misma. Dirígete a un lugar donde ese abanico de fantásticas posibilidades no se cierre sobre ti. Olvida que la gente juzga tu desidia y elígete. Tú, a ti, contigo, por tí misma. Para siempre.
sábado, 22 de diciembre de 2012
Amar peligrosamente
"Me preocupo por ti; aquí, me preocupa que te pase algo. Todos los días durante cuatro años, por la mañana, al despertar me he preguntado si aún continuarías con vida, y dónde estarías."
"Estoy completamente loco por ti. No dejo de pensar en ti. Estás en mi cabeza, en mi corazón, en cada centímetro de mi puta piel... pero no puedo liarme contigo. No puedo. Mira qué les pasa a los que me rodean; no es bueno, no soy bueno para ti."
"No es cierto."
"Créeme, si pudiera volver a vivir esta vida no me separaría nunca de ti; pero tú te debes a tu familia y yo a esta gente, y no podemos cambiarlo porque siempre acabaríamos haciendo daño a alguien."
"Estoy completamente loco por ti. No dejo de pensar en ti. Estás en mi cabeza, en mi corazón, en cada centímetro de mi puta piel... pero no puedo liarme contigo. No puedo. Mira qué les pasa a los que me rodean; no es bueno, no soy bueno para ti."
"No es cierto."
"Créeme, si pudiera volver a vivir esta vida no me separaría nunca de ti; pero tú te debes a tu familia y yo a esta gente, y no podemos cambiarlo porque siempre acabaríamos haciendo daño a alguien."
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Corazón callado
No pensaré más lo que estoy pensando. Decido acabar, finalizo, paro. Una pulsera que llevo en mi mano desde los 15 años quizás guarde ahora otro significado.
Escríbelo todo en un papel blanco, rómpelo en mil pedazos. Quémalo. Quema los momentos, las ideas, pierde la imaginación. Olvídalo. Olvida que un tiempo futuro fue mejor; o será mejor.
Todas las ideas pierden su sentido al finalizar el día. No las trabajes, deja que pasen. Que se pierdan en el vacío, no fluyan. No pienses. No pienses. No pienses.
Deja de pensar. No digas lo que sientes. Un día. Dos días. Tres días. Cuatro. Cinco. Seis. Siete. Tres meses. Entra y sale gente. Algo permanece. ¿Crees en el destino? Confía en el destino. No cambies nada, no planees. Que el tiempo pase. Siente.
Te regalo un corazón callado.
Escríbelo todo en un papel blanco, rómpelo en mil pedazos. Quémalo. Quema los momentos, las ideas, pierde la imaginación. Olvídalo. Olvida que un tiempo futuro fue mejor; o será mejor.
Todas las ideas pierden su sentido al finalizar el día. No las trabajes, deja que pasen. Que se pierdan en el vacío, no fluyan. No pienses. No pienses. No pienses.
Deja de pensar. No digas lo que sientes. Un día. Dos días. Tres días. Cuatro. Cinco. Seis. Siete. Tres meses. Entra y sale gente. Algo permanece. ¿Crees en el destino? Confía en el destino. No cambies nada, no planees. Que el tiempo pase. Siente.
Te regalo un corazón callado.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Vive y deja vivir
El problema es de esencia. Hay asuntos que requieren algo más que un simple argumento. Obras que no se completan sólo con herramientas. Haz de mi una alteridad de ti mismo y comprende lo que trato de decir.
La meta siempre será la misma: Felicidad, que ha de ser más que una utopía. Sin embargo hay formas de ver las cosas, la vida en sí; Formas que difieren según la persona o el día en que se miren. Hay caminos, y caminos. Senderos de gloria o banalidades, que han de parar todos en la misma fuente. Llegar al final. Allí descansar o abrir los ojos como platos observando la llegada de los demás. Esta expedición hacia lo desconocido no debe sino unirnos.
Pero sí, el problema es de esencia. El "algo más", que falla, que falta. No puede saborear uno el pastel viendo que otro pasa hambre, ¿o quizás sí? Tampoco puede uno pretender que el resto llegue al mismo ritmo. No todos andamos en la misma vereda, ni a igual velocidad. Unos nos detenemos en las flores, otros en el cielo. Y también algunos en la tierra. Incluso en piedras.
No intentemos llegar todos a la vez, sería frustrante. Frustrante para mí, que me gusta mi camino. Frustrante para ti, que al no hacer uso de la empatía no serás feliz. ¡¡Porque el hombre quiere saber!! Siempre quiere saber, y no comprender algo tan obvio incluso agobia. Puede llegar uno a despreciarse a sí y a los demás por no entender.
Y si te detienes a pensar demasiado puede que, sin advertirlo, llegues a una confrontación de caminos sin salida y hayas perdido el mapa. Entonces digo yo: piensa lo justo, y vive a gusto. Y aprende a disfrutar de tu camino, y de cómo otro hace el suyo. Que una forma no es peor ni mejor que otra. Pero todas, cuanto menos, son curiosas. ¡Disfruta!
Y ahora yo, que ya llegué. Me sentaré en esta piedra a observar tu camino. Esperando, no más, que tu dicha sea contagiosa.
La meta siempre será la misma: Felicidad, que ha de ser más que una utopía. Sin embargo hay formas de ver las cosas, la vida en sí; Formas que difieren según la persona o el día en que se miren. Hay caminos, y caminos. Senderos de gloria o banalidades, que han de parar todos en la misma fuente. Llegar al final. Allí descansar o abrir los ojos como platos observando la llegada de los demás. Esta expedición hacia lo desconocido no debe sino unirnos.
Pero sí, el problema es de esencia. El "algo más", que falla, que falta. No puede saborear uno el pastel viendo que otro pasa hambre, ¿o quizás sí? Tampoco puede uno pretender que el resto llegue al mismo ritmo. No todos andamos en la misma vereda, ni a igual velocidad. Unos nos detenemos en las flores, otros en el cielo. Y también algunos en la tierra. Incluso en piedras.
No intentemos llegar todos a la vez, sería frustrante. Frustrante para mí, que me gusta mi camino. Frustrante para ti, que al no hacer uso de la empatía no serás feliz. ¡¡Porque el hombre quiere saber!! Siempre quiere saber, y no comprender algo tan obvio incluso agobia. Puede llegar uno a despreciarse a sí y a los demás por no entender.
Y si te detienes a pensar demasiado puede que, sin advertirlo, llegues a una confrontación de caminos sin salida y hayas perdido el mapa. Entonces digo yo: piensa lo justo, y vive a gusto. Y aprende a disfrutar de tu camino, y de cómo otro hace el suyo. Que una forma no es peor ni mejor que otra. Pero todas, cuanto menos, son curiosas. ¡Disfruta!
Y ahora yo, que ya llegué. Me sentaré en esta piedra a observar tu camino. Esperando, no más, que tu dicha sea contagiosa.
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