Páginas
lunes, 31 de diciembre de 2012
¡Cabalga al infinito!
Si te empujan a escoger y tu opción no está dentro del abanico de posibilidades ¡CORRE! Corre hacia atrás, hacia adelante, a cualquier parte donde no te obliguen a elegir entre tantas opciones perfectas que no quieres. Huye. Sal de ahí. No flaquees, no decidas; o decide, decide correr. Correr hacia tu opción, o hacia ti misma. Dirígete a un lugar donde ese abanico de fantásticas posibilidades no se cierre sobre ti. Olvida que la gente juzga tu desidia y elígete. Tú, a ti, contigo, por tí misma. Para siempre.
sábado, 22 de diciembre de 2012
Amar peligrosamente
"Me preocupo por ti; aquí, me preocupa que te pase algo. Todos los días durante cuatro años, por la mañana, al despertar me he preguntado si aún continuarías con vida, y dónde estarías."
"Estoy completamente loco por ti. No dejo de pensar en ti. Estás en mi cabeza, en mi corazón, en cada centímetro de mi puta piel... pero no puedo liarme contigo. No puedo. Mira qué les pasa a los que me rodean; no es bueno, no soy bueno para ti."
"No es cierto."
"Créeme, si pudiera volver a vivir esta vida no me separaría nunca de ti; pero tú te debes a tu familia y yo a esta gente, y no podemos cambiarlo porque siempre acabaríamos haciendo daño a alguien."
"Estoy completamente loco por ti. No dejo de pensar en ti. Estás en mi cabeza, en mi corazón, en cada centímetro de mi puta piel... pero no puedo liarme contigo. No puedo. Mira qué les pasa a los que me rodean; no es bueno, no soy bueno para ti."
"No es cierto."
"Créeme, si pudiera volver a vivir esta vida no me separaría nunca de ti; pero tú te debes a tu familia y yo a esta gente, y no podemos cambiarlo porque siempre acabaríamos haciendo daño a alguien."
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Corazón callado
No pensaré más lo que estoy pensando. Decido acabar, finalizo, paro. Una pulsera que llevo en mi mano desde los 15 años quizás guarde ahora otro significado.
Escríbelo todo en un papel blanco, rómpelo en mil pedazos. Quémalo. Quema los momentos, las ideas, pierde la imaginación. Olvídalo. Olvida que un tiempo futuro fue mejor; o será mejor.
Todas las ideas pierden su sentido al finalizar el día. No las trabajes, deja que pasen. Que se pierdan en el vacío, no fluyan. No pienses. No pienses. No pienses.
Deja de pensar. No digas lo que sientes. Un día. Dos días. Tres días. Cuatro. Cinco. Seis. Siete. Tres meses. Entra y sale gente. Algo permanece. ¿Crees en el destino? Confía en el destino. No cambies nada, no planees. Que el tiempo pase. Siente.
Te regalo un corazón callado.
Escríbelo todo en un papel blanco, rómpelo en mil pedazos. Quémalo. Quema los momentos, las ideas, pierde la imaginación. Olvídalo. Olvida que un tiempo futuro fue mejor; o será mejor.
Todas las ideas pierden su sentido al finalizar el día. No las trabajes, deja que pasen. Que se pierdan en el vacío, no fluyan. No pienses. No pienses. No pienses.
Deja de pensar. No digas lo que sientes. Un día. Dos días. Tres días. Cuatro. Cinco. Seis. Siete. Tres meses. Entra y sale gente. Algo permanece. ¿Crees en el destino? Confía en el destino. No cambies nada, no planees. Que el tiempo pase. Siente.
Te regalo un corazón callado.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Vive y deja vivir
El problema es de esencia. Hay asuntos que requieren algo más que un simple argumento. Obras que no se completan sólo con herramientas. Haz de mi una alteridad de ti mismo y comprende lo que trato de decir.
La meta siempre será la misma: Felicidad, que ha de ser más que una utopía. Sin embargo hay formas de ver las cosas, la vida en sí; Formas que difieren según la persona o el día en que se miren. Hay caminos, y caminos. Senderos de gloria o banalidades, que han de parar todos en la misma fuente. Llegar al final. Allí descansar o abrir los ojos como platos observando la llegada de los demás. Esta expedición hacia lo desconocido no debe sino unirnos.
Pero sí, el problema es de esencia. El "algo más", que falla, que falta. No puede saborear uno el pastel viendo que otro pasa hambre, ¿o quizás sí? Tampoco puede uno pretender que el resto llegue al mismo ritmo. No todos andamos en la misma vereda, ni a igual velocidad. Unos nos detenemos en las flores, otros en el cielo. Y también algunos en la tierra. Incluso en piedras.
No intentemos llegar todos a la vez, sería frustrante. Frustrante para mí, que me gusta mi camino. Frustrante para ti, que al no hacer uso de la empatía no serás feliz. ¡¡Porque el hombre quiere saber!! Siempre quiere saber, y no comprender algo tan obvio incluso agobia. Puede llegar uno a despreciarse a sí y a los demás por no entender.
Y si te detienes a pensar demasiado puede que, sin advertirlo, llegues a una confrontación de caminos sin salida y hayas perdido el mapa. Entonces digo yo: piensa lo justo, y vive a gusto. Y aprende a disfrutar de tu camino, y de cómo otro hace el suyo. Que una forma no es peor ni mejor que otra. Pero todas, cuanto menos, son curiosas. ¡Disfruta!
Y ahora yo, que ya llegué. Me sentaré en esta piedra a observar tu camino. Esperando, no más, que tu dicha sea contagiosa.
La meta siempre será la misma: Felicidad, que ha de ser más que una utopía. Sin embargo hay formas de ver las cosas, la vida en sí; Formas que difieren según la persona o el día en que se miren. Hay caminos, y caminos. Senderos de gloria o banalidades, que han de parar todos en la misma fuente. Llegar al final. Allí descansar o abrir los ojos como platos observando la llegada de los demás. Esta expedición hacia lo desconocido no debe sino unirnos.
Pero sí, el problema es de esencia. El "algo más", que falla, que falta. No puede saborear uno el pastel viendo que otro pasa hambre, ¿o quizás sí? Tampoco puede uno pretender que el resto llegue al mismo ritmo. No todos andamos en la misma vereda, ni a igual velocidad. Unos nos detenemos en las flores, otros en el cielo. Y también algunos en la tierra. Incluso en piedras.
No intentemos llegar todos a la vez, sería frustrante. Frustrante para mí, que me gusta mi camino. Frustrante para ti, que al no hacer uso de la empatía no serás feliz. ¡¡Porque el hombre quiere saber!! Siempre quiere saber, y no comprender algo tan obvio incluso agobia. Puede llegar uno a despreciarse a sí y a los demás por no entender.
Y si te detienes a pensar demasiado puede que, sin advertirlo, llegues a una confrontación de caminos sin salida y hayas perdido el mapa. Entonces digo yo: piensa lo justo, y vive a gusto. Y aprende a disfrutar de tu camino, y de cómo otro hace el suyo. Que una forma no es peor ni mejor que otra. Pero todas, cuanto menos, son curiosas. ¡Disfruta!
Y ahora yo, que ya llegué. Me sentaré en esta piedra a observar tu camino. Esperando, no más, que tu dicha sea contagiosa.
lunes, 3 de diciembre de 2012
martes, 30 de octubre de 2012
Ideologías
Mi boca es conservadora, mas mi cuerpo progresista.
Mis ojos idealistas, mis oídos sordos.
Mi sonrisa una provocación, mi peinado obsoleto.
Mis tripas sindicalistas se manifiestan varias veces al día, mi educación las reprime con osadía.
¿Mis manos? De centro. De mis pies, no obstante, jamás el izquierdo va delante.
Mi pensamiento idealista y soñador unifica todas estas tendencias naturales en mi. Mis dedos como fieles siervos obedecen mis órdenes al unísono. Aquí me hallo, con las ideas más claras que nunca, por mi misma contradecida*.
Que por mucha higiene que guarde, mi piel no dejará de ser mixta. Hermosamente mixta. Y mía.
*O contradicha, a elegir, pero quedaba mejor =)
viernes, 12 de octubre de 2012
Y por fin, llegaste a casa
De un triste letargo despiertan los dedos. Masajeando las sienes reactivan el sistema nervioso en su totalidad. Mensajes eléctricos son enviados a cada parte del cuerpo desde el cerebro:
"Es la hora"
Se disparan las prisas, recordando las crías de Ñu que ponen todo su empeño en levantarse, ¡rápido!
"Se estaba haciendo tarde. De pronto llegó aquello que tanto anhelaba, lo que todo su ser ansiaba. Llamaron al timbre, y pese al peso que arrastraba su cuerpo, - ése del cansancio de vivir y la desesperanza-, pudo llegar hasta la puerta haciendo un esfuerzo por abrir.
- Pase.
Lo dijo sin ganas, viró la cabeza hacia dentro y al ver aquello se turbó. ¡Cuán descuidado había sido aquel tiempo! Latas de cerveza de cualquier día a modo de moqueta se adueñaban de aquel mugriento suelo que apenas se veía. El estampado de palomitas del sofá era casi de película, de esas del chico pobre, solitario y friki.
Avergonzado, hizo un hueco en el comedor y atendió al mensajero lo mejor que pudo, tampoco el trato era lo suyo. Había llegado. Era el momento. El paquete que traía contenía aquello que llevaba esperando tanto tiempo. Hablaron largo rato, el mensajero le indicó las pautas a seguir y cuando este se hubo marchado se dispuso a abrir aquello que le había dejado. Se deshizo cuidadosamente de aquel papel marrón de embalaje y vio que contenía una caja. Una caja negra con incrustaciones de marfil. Aquello parecía más algo para Pandora. Curioso, la miró y caviló antes de abrirla, hasta que al fin se decidió. Abrió aquel regalo y la habitación se llenó de una sensación que no recordaba. ¡Ahí estaba!
Bien colocada entre almohadillas, pareciere que le miraba. Aquella con la que años antes había sido tan dichoso, con la que reflejaba su dicha y desdicha de un modo u otro, su pluma. Era ella quien guiaba sus pasos, quien había hecho de cada angustioso momento de la vida un motivo más. De cada caída un descanso y una nueva meta. Su pluma."
Se levantó. Abrió las ventanas, levantó las persianas. Dejó que la luz iluminara su casa. Quitó el polvo. Sacó la basura. Compró papel. Despejó su escritorio. Cogió su pluma y comenzó.
"Bienvenida, Inspiración"
viernes, 21 de septiembre de 2012
El gusanillo
De esos días en que debes acostarte temprano pero no te apetece dormir. Tu cuerpo desprende energía, inquietud, ganas de que pasen las horas y sea de día. ¡Ah! ¡Nada que ver con las culebras, o mariposas como las llaman! Son las ganas de un tiempo nuevo, el deseo de saber, de aprender... el gusanillo. Éso que alborota tu cuerpo y tu mente. Tienes tantas ganas de todo que no sabes por dónde empezar. ¿Y lo mejor? Tiene que ser ya, no vale esperar a luego. ¡¡Y quieres abarcarlo todo!! ¡¡Y sabes que puedes!! Con esfuerzo pronto estarán ahí todas tus metas.
Por la mañana una expedición arqueológica, después tus libros, luego y con gusto obligaciones, ¡jugar!, comer, comprar, coser, leer, reír, soñar, ¡¡VIVIR!!
Por la mañana una expedición arqueológica, después tus libros, luego y con gusto obligaciones, ¡jugar!, comer, comprar, coser, leer, reír, soñar, ¡¡VIVIR!!
Si te adueñas del tiempo, hay tiempo para todo.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Comentemos
¿Qué está ocurriendo? Padres que matan a sus hijos, su sangre, su propia vida. Criaturas inocentes que apenas saben contar del 1 al 10, edad que no alcanzan. Mujeres que matan a sus maridos, a los padres de sus hijos, causándoles a éstos un sufrimiento infinito; no por la propia muerte, también por lo inexplicable de tal crueldad. "Hombres", si es que se les puede llamar así, que maltratan a las mujeres. Es increíble cómo llamamos vuestra atención con nuestro físico y os dejáis seducir, y luego no queréis ni el físico ni la personalidad. Inentendible.
¿Qué está ocurriendo? Se tiran bombas de país a país, se mata gente en masa. La naturaleza en si ya genera medios para acabar con la superpoblación, ¡al azar! ¿Por qué la ayudamos? Dejen que se encargue ella del trabajo sucio; que siga siendo triste, pero sin culpa de nadie.
¿Qué está ocurriendo? No. No es la maldad de las personas, no es la crueldad. ¿Saben qué ocurre? La indiferencia. Que vemos diariamente este tipo de aberraciones. ¡Ups! No debería usar esa palabra si con ella me refiero a una desviación de lo que consideramos "normal", por desgracia esto es lo normal. Nos estamos acostumbrando a ver las noticias mientras comemos, y ya no se nos encoje el corazón como debería. No impresiona, seguimos comiendo como si tal cosa.
No nos insulta, no nos duele, no nos importa, no es nuestra vida, no es aquí. A lo sumo importa el morbo de que cierto hecho ocurra en un lugar cercano. ¿Saben qué? Me dan pena, damos pena. No ese tipo de desgracias, ni los asesinatos, maltrato, violaciones, abusos... Lo triste es nuestra indiferencia. Ésa sombra gris que nos persigue, y nos alcanza cada vez más rápido.
Y mejor apago la tele y no veo más, no puedo ver más.
domingo, 26 de agosto de 2012
No sonrías, que tonteas.
22 años. Mi edad. Los años que llevo viviendo en sociedad. En una sociedad que te exige ser de determinada manera, o que no seas de esta. En la que si estás seria y caminas pensando y sin mirar a la gente, eres antipática y no saludas. En la que cuando saludas a la gente pretendes ligar. En la que eres borde, desagradable. En la que eres "churretosa". En la que lo que está bien está mal, y lo que está mal, está bien (si no eres tú quien lo hace, de lo contrario sigue estando mal). En la que eres simpática en exceso y suena falso. Sociedad maldita que te crucifica por bailar porque eres guarra; por no bailar, por sosa. Por mirarte al espejo y no verte, gris; por mirarte y quererte, vanidosa. La gente te mira y ve alguien que se come el mundo, ¿por qué? ¡No te comas el mundo que te crees más que nadie!
Y así, y asá. De tres maneras y mil. De lo contrario y ciertamente. Vanidosa y repelente. Guapa, fea. Del mismo modo y aparente. Eres, y no eres. Vives, carpe diem; vives, mas raramente.
Y resulta que agota, cansa, fastidia, molesta, JODE. Que la gente te diga que eres así y asá, de tres maneras y mil, de lo contrario y ciertamente, sin motivo aparente. No sonrías, no trates a la gente por igual, seres masculinos y mujeres, pues si tus dientes y boca irradian felicidad estarás rompiendo parejas. Porque eres bella, AH NO, NO LO DIGAS, QUE ESTÁS CREÍDA. Sonríes, eres feliz, te diviertes, procuras hacer reír. Y la gente te toma en serio, jode, grita, llora, y todo lo haces bien y mal, al derecho y al revés. La nueva Mata Hari, todos caen ante ti (eso parece) JAJAJAJAJAJA. ¿Podéis hacerme reír? ¿Un poco más? ¡¡¡Vamos!!! Puedo seguir diciendo estupideces porque siempre me haréis caso, me tomaréis en serio, tendréis celos, y nunca sabréis quién soy, ni cómo actúo, ni lo que pienso o digo, ni si es serio o broma, o mi vida un castigo.
Y así, y asá. De tres maneras y mil. De lo contrario y ciertamente. Vanidosa y repelente. Guapa, fea. Del mismo modo y aparente. Eres, y no eres. Vives, carpe diem; vives, mas raramente.
Y resulta que agota, cansa, fastidia, molesta, JODE. Que la gente te diga que eres así y asá, de tres maneras y mil, de lo contrario y ciertamente, sin motivo aparente. No sonrías, no trates a la gente por igual, seres masculinos y mujeres, pues si tus dientes y boca irradian felicidad estarás rompiendo parejas. Porque eres bella, AH NO, NO LO DIGAS, QUE ESTÁS CREÍDA. Sonríes, eres feliz, te diviertes, procuras hacer reír. Y la gente te toma en serio, jode, grita, llora, y todo lo haces bien y mal, al derecho y al revés. La nueva Mata Hari, todos caen ante ti (eso parece) JAJAJAJAJAJA. ¿Podéis hacerme reír? ¿Un poco más? ¡¡¡Vamos!!! Puedo seguir diciendo estupideces porque siempre me haréis caso, me tomaréis en serio, tendréis celos, y nunca sabréis quién soy, ni cómo actúo, ni lo que pienso o digo, ni si es serio o broma, o mi vida un castigo.
NO SONRÍAS.
Pienso que la belleza está en la seguridad. Te quieres, te gustas, gustarás.
Pienso que soy normal. Pienso que las cosas claras y nada más.
Pienso... dejadme en paz.
miércoles, 15 de agosto de 2012
jueves, 26 de julio de 2012
Luz
martes, 24 de julio de 2012
domingo, 22 de julio de 2012
Recuerda: Estás vivo
Tienes que poder con todo, incluso cuando te quedes sin fuerza, tienes que poder. De alguna manera las cosas pasan y no necesariamente con sentido, al menos en apariencia. Puedes pensar que la vida es demasiado dura o injusta contigo, pero siempre hay alguien que está peor. Pero somos egoístas y pensamos en nosotros mismos. Nos lamentamos y autocompadecemos entrando en un bucle con rumbo fijo, el de no avanzar. Siempre habrá situaciones que no tengan solución: Enfermedades, contextos familiares... Ahí tendremos que limitarnos a sobrevivir, pero con optimismo. Tal vez todo acabe algún día y sea como una mala pesadilla. Pensemos que sí. Afrontemos la vida con una dulce y amarga sonrisa, esperemos lo imposible.
¿Quién sabe? Puede que algún día seamos plenamente felices.
¿Quién sabe? Puede que algún día seamos plenamente felices.
miércoles, 4 de julio de 2012
Aquí tenéis mi respuesta
De un tiempo acá la gente no para de preguntarme qué es lo que quiero, qué busco en las personas. Cada vez la pregunta se me ha hecho más molesta, incómoda, hasta el punto de convertirse en algo así como la espina de pescado en la garganta.
Y como resulta que no es válida la respuesta de "no busco nada", porque según el resto todos buscamos algo, respondí cosas que ni tan de lejos pensaba. Me trabé en las contestaciones, divagué, inventé, me vi obligada a ofrecer respuestas y a justificarme en mi modo de pensar, a inventarme un perfil de aquello que busco. Evité siempre volver a hablar con esas personas, jamás odié tanto una conversación como las que en algún momento sacaron a relucir la pregunta "¿QUÉ BUSCAS?", ésa que con frecuencia todo el mundo hace. Le di vueltas y vueltas, fui y volví, inventé y reinventé, pensé, me comí la cabeza, y me ofuscaba mi respuesta. Tal vez al preguntarseme yo misma me sintiese obligada a responder.
Pues bien, ya tengo una respuesta, algo que de verdad siento y nada elaborado, algo bien sencillo:
Y como resulta que no es válida la respuesta de "no busco nada", porque según el resto todos buscamos algo, respondí cosas que ni tan de lejos pensaba. Me trabé en las contestaciones, divagué, inventé, me vi obligada a ofrecer respuestas y a justificarme en mi modo de pensar, a inventarme un perfil de aquello que busco. Evité siempre volver a hablar con esas personas, jamás odié tanto una conversación como las que en algún momento sacaron a relucir la pregunta "¿QUÉ BUSCAS?", ésa que con frecuencia todo el mundo hace. Le di vueltas y vueltas, fui y volví, inventé y reinventé, pensé, me comí la cabeza, y me ofuscaba mi respuesta. Tal vez al preguntarseme yo misma me sintiese obligada a responder.
Pues bien, ya tengo una respuesta, algo que de verdad siento y nada elaborado, algo bien sencillo:
"Busco la inspiración"
lunes, 11 de junio de 2012
Vida
Te propongo un trato. Si aceptas, deberás olvidar todo lo hasta ahora aprendido. Tu hogar, tu familia, amigos, trabajo... Una nueva vida, ése es el plan.
Empecemos de 0.Olvida que ayer te caíste y no te levantaste. Olvida aquél día en que hiciste el ridículo porque no veías bien, o en que se rieron de ti por no oír. Olvídate del dinero, de los zapatos nuevos. 1+1 son dos. OLVÍDALO.
Calza tus pies y viste tu desnudez. No te levantes, despiértate. Mírate en las aguas cristalinas de un río, el cuerpo es perfecto sin ropa. Pasea por las calles... ¡no hay calles! Pasea por el campo y relájate. Mira los árboles, te protegen del Sol. Mira, una palma. ¿Sabías que sus tubérculos son comestibles? ¿Sabes cuantos tubérculos son comestibles? Descansa un rato, aliméntate. Observa los animales, ¡cuántos conejos acaban de aparecer! Sigue adelante.
Encontrarás por el camino alguien vestido en harapos. Con sed. Con hambre. No temas, recuerda que estás desnudo. Recuerda que aún no has pasado hambre. Recuerda que estás sólo, ¿de qué sirve odiarle? Ámale. Pregúntale si quiere ser rico. Dile entonces que sea tu amigo. Aprende entonces a permanecer, a enfrentar a las tormentas, ¡en algún lugar hay una cueva! Y está el amigo... refúgiate.
¿Quieres comenzar la nueva vida? Aprende a no necesitar, que 1+1 nunca son 2 si sabes sumar.
Empecemos de 0.Olvida que ayer te caíste y no te levantaste. Olvida aquél día en que hiciste el ridículo porque no veías bien, o en que se rieron de ti por no oír. Olvídate del dinero, de los zapatos nuevos. 1+1 son dos. OLVÍDALO.
Calza tus pies y viste tu desnudez. No te levantes, despiértate. Mírate en las aguas cristalinas de un río, el cuerpo es perfecto sin ropa. Pasea por las calles... ¡no hay calles! Pasea por el campo y relájate. Mira los árboles, te protegen del Sol. Mira, una palma. ¿Sabías que sus tubérculos son comestibles? ¿Sabes cuantos tubérculos son comestibles? Descansa un rato, aliméntate. Observa los animales, ¡cuántos conejos acaban de aparecer! Sigue adelante.
Encontrarás por el camino alguien vestido en harapos. Con sed. Con hambre. No temas, recuerda que estás desnudo. Recuerda que aún no has pasado hambre. Recuerda que estás sólo, ¿de qué sirve odiarle? Ámale. Pregúntale si quiere ser rico. Dile entonces que sea tu amigo. Aprende entonces a permanecer, a enfrentar a las tormentas, ¡en algún lugar hay una cueva! Y está el amigo... refúgiate.
¿Quieres comenzar la nueva vida? Aprende a no necesitar, que 1+1 nunca son 2 si sabes sumar.
viernes, 1 de junio de 2012
Kuula
Si supieses cuanto tiempo dedico a pensarte, a soñarte, a imaginarte... Si supieses cuantas horas invierto en describir nuestros encuentros en mi mente... Encuentros perfectos... No me dirías esto.
Que Gea nos ha otorgado vientres diferentes, que Fortuna jugó en nuestra contra... Y corro, vivo, canto, salto, te extraño. Y río, me excito, brillo, me ilusiono, te quiero. Y enfurezco, grito, lloro, te odio. Paso la vida en un contigo sin ti.
Que Gea nos ha otorgado vientres diferentes, que Fortuna jugó en nuestra contra... Y corro, vivo, canto, salto, te extraño. Y río, me excito, brillo, me ilusiono, te quiero. Y enfurezco, grito, lloro, te odio. Paso la vida en un contigo sin ti.
sábado, 19 de mayo de 2012
"Amor"
Tantas veces me han dicho que no creo en el amor... Tantas veces lo digo yo, porque veo a gente que no se quiere formando parejas sin ton ni son. Y me río, me divierte que la gente opine, y me río. Me río porque lo que de verdad me parece triste es que haya personas que basen sus vidas en "buscar pareja" cuando el amor no se busca, se encuentra. Aparece ahí, cuando menos te lo esperas. Una mañana te levantas y ¡joder! ¡ESTÁS ENAMORADA!
Por desgracia hay gente que busca, busca alguien acorde a sus pretensiones. De tal manera que, cuando encuentran una persona como habían decidido que fuere su pareja, se ponen un objetivo y no paran hasta conseguirlo. Tener a esa persona, poseerla. Éso queridos amigos, no es amar.
Yo amo todos los días, vivo ilusionada y aún así no hay nadie que caliente mi cama. Y no, no tengo pareja. No es que no la quiera, simplemente no acepto a cualquiera. Como todo el mundo, tengo unos perfiles, sé lo que quiero y lo que no. No obstante, si doy con esos perfiles en alguien que no me inspira, no voy a luchar en balde. A veces incluso me inspira alguien muy distinto a lo que yo quería. Y me dejo llevar. Se acaba estropeando si, pero hay que vivir el momento, sentirlo.
Y no, no tengo pareja, y no me siento sola si es lo que os preguntáis. No tener pareja es una decisión personal de alguien lo suficientemente maduro como para esperar el momento y persona adecuados.
No tengo pareja porque aún no hay una persona cuyos piropos me hagan sonreír más que un "GUAPA" de mi sobrino.
No tengo pareja porque no existe aquella persona capaz de deleitarme más con sus palabras que mi padre.
No existe aquel hombre que me profese más amor que mi madre, sin ahogarme.
No existen abrazos y besos más consoladores que los de mi sobrina, no necesito más.
No tengo pareja, porque aún no me divierto tanto con nadie como con mi mejor amiga.
Un día, cuando alguien me guiñe un ojo y piense en él al acostarme, sin extrañar la sonrisa de mi sobrino, tal vez me atraiga ese alguien.
El día que hable con un hombre y me entusiasme tanto que no piense "mi padre lo diría mejor", tal vez me excite la idea de conocer a ese alguien día a día.
Cuando sienta que alguien me está empezando a querer y no me asuste, puede que yo esté empezando a querer.
Si alguien llega a secar mis lágrimas y a consolarme y no echo de menos a mi pequeña, estaré segura de haber conocido a una persona muy especial.
Y aquel día en que el mero hecho de estar con alguien me haga reír sin parar y me brillen los ojos, como con ella, ése día habré encontrado a la persona adecuada.
Mientras tanto, no es que no crea en el amor. Amor tengo, me sobra. En lo que no creo es en que deba tener una pareja hasta que mi corazón piense lo contrario.
Por desgracia hay gente que busca, busca alguien acorde a sus pretensiones. De tal manera que, cuando encuentran una persona como habían decidido que fuere su pareja, se ponen un objetivo y no paran hasta conseguirlo. Tener a esa persona, poseerla. Éso queridos amigos, no es amar.
Yo amo todos los días, vivo ilusionada y aún así no hay nadie que caliente mi cama. Y no, no tengo pareja. No es que no la quiera, simplemente no acepto a cualquiera. Como todo el mundo, tengo unos perfiles, sé lo que quiero y lo que no. No obstante, si doy con esos perfiles en alguien que no me inspira, no voy a luchar en balde. A veces incluso me inspira alguien muy distinto a lo que yo quería. Y me dejo llevar. Se acaba estropeando si, pero hay que vivir el momento, sentirlo.
Y no, no tengo pareja, y no me siento sola si es lo que os preguntáis. No tener pareja es una decisión personal de alguien lo suficientemente maduro como para esperar el momento y persona adecuados.
No tengo pareja porque aún no hay una persona cuyos piropos me hagan sonreír más que un "GUAPA" de mi sobrino.
No tengo pareja porque no existe aquella persona capaz de deleitarme más con sus palabras que mi padre.
No existe aquel hombre que me profese más amor que mi madre, sin ahogarme.
No existen abrazos y besos más consoladores que los de mi sobrina, no necesito más.
No tengo pareja, porque aún no me divierto tanto con nadie como con mi mejor amiga.
Un día, cuando alguien me guiñe un ojo y piense en él al acostarme, sin extrañar la sonrisa de mi sobrino, tal vez me atraiga ese alguien.
El día que hable con un hombre y me entusiasme tanto que no piense "mi padre lo diría mejor", tal vez me excite la idea de conocer a ese alguien día a día.
Cuando sienta que alguien me está empezando a querer y no me asuste, puede que yo esté empezando a querer.
Si alguien llega a secar mis lágrimas y a consolarme y no echo de menos a mi pequeña, estaré segura de haber conocido a una persona muy especial.
Y aquel día en que el mero hecho de estar con alguien me haga reír sin parar y me brillen los ojos, como con ella, ése día habré encontrado a la persona adecuada.
Mientras tanto, no es que no crea en el amor. Amor tengo, me sobra. En lo que no creo es en que deba tener una pareja hasta que mi corazón piense lo contrario.
martes, 8 de mayo de 2012
Papá, mamá...
Mamá, papá, os quería.
Cuando era pequeña todas las noches ella, tan hermosa, nos contaba cuentos hasta que nos quedábamos dormidos. Ella, con su infinita imaginación, a mi hermano y a mi nos hacía soñar maravillas.
Él, cada fin de semana, me despertaba muy temprano y me llevaba al campo. Me dejaba conducir, como ahora hace con mi sobrina. Me sentaba en sus rodillas y yo cogía el volante por el carril. Era inmensamente feliz.
Papá trabajaba una noche si y otra no. Las noches que trabajaba nos turnábamos para dormir con ella, mi hermano y yo discutíamos siempre el "me toca a mi". Una vez resuelta la discusión, llamábamos a papá para hablar con él. Un cuento, y a dormir.
Mamá hacía tartas de chocolate y galletas. Nos encantaba. Cuando terminaba nos sentábamos en la cocina con cucharas rebañando la olla y comiendo el chocolate calentito, ¡qué rico! Y éramos felices.
Él, allí en el campo, me llevaba a dar de comer a las vacas. Me subía en el remolque, junto a las alpacas, y yo iba allí subida dando botes. Tuve vacas, cabras, perros, gatos, todo gracias a papá. Una vez incluso recuerdo que vendió un becerro a un matadero. Era mi becerro "Blanquito". Yo, desconociendo su destino, siempre preguntaba por él, quería verlo. Entonces, cuando menos lo esperaba, papá cogió el coche y me llevó a un cebadero. Allí, me puso delante de muchas vacas blancas y me dijo: ¿Cuál es Blanquito? Y yo señalé una vaca, la que más me miraba. Mi padre me dijo que sí, que me había conocido. Y yo con mi ilusión fui a acariciarla. Me brillaban los ojos, ¡cuánto había crecido! Inocente, lo creí. También dormimos en el campo varias veces a la intemperie, vi nacer un becerro, y aprendí de plantas y animales. Además de infinitos juegos de mesa.
Ella me llevaba a misa, y me hacía poner las zapatillas bajo el árbol en navidad, para los reyes. Jugaba con nosotros, siempre con su increíble sonrisa. Mi madre. Mi princesa. Siempre la miraba y me preguntaba si algún día yo sería tan guapa. Me hacía creer en las personas, en su bondad. Y yo siempre la creía, porque ella era tan buena que hubiera sido imposible no creerla. Me demostró cientos de veces que lo que quiero lo puedo conseguir, y que la bondad se ve compensada con gratitud. Jugaba con nosotros a cualquier cosa, siempre manteniendo nuestra inocencia. Y hasta me enseñó a dibujar, y a coser, y también a pintar cerámicas. Y, por supuesto, lengua y matemáticas. A leer, ELLA, con unos carteles pintados en la pared.
Mamá y papá. Y el enano. Toda mi vida. De verdad que os quería. Me enseñasteis lo que necesitaba saber, me disteis FELICIDAD, todo en la vida. La conocí y la mantuve desde temprana edad. Quizás a veces no lo parezca, mas estoy agradecida. Pero... ya soy mayor.
Mamá. Ella es la que me llama todos los días. A veces, muchas veces, me resulta pesada y no sé cómo hablarle, ¡de un día a otro no tengo nada nuevo que contarle! Pero se acuerda de mi todos los días, todos. Y tal vez yo no sea una hija agradecida, pero ella se levanta cada día y, aún así, a cada segundo piensa en nosotros. Es fuerte, porque no somos precisamente dóciles ni fáciles de llevar. Y aún así, aún así ella sigue haciendo tartas, y empanadas, y prepara la comida que me gusta. También pescado, porque lo como poco. Le digo que no me compre nada, que no tiene gusto, pero ella va de compras y siempre trae algo para mi. Y yo... yo me enfado. Pero ella, si ve algo que le gusta, piensa en mi. Ahora me está haciendo el vestido de punto que siempre le pedí, y está quedando precioso. Como soy tan caprichosa, le dije que no me gustaba el cuello. Luego lo pensé mejor y si que me gustaba, pero no lo dije. Y ¿ella? ELLA sigue haciendo mi vestido. Y, ¿saben? Sigue siendo hermosa. Con su increíble sonrisa. Ojalá algún día fuese como mi mamá, el ser humano más generoso que jamás conocí.
Y papá... ¿qué decir? ¡Fue mi primera palabra! Lo mío podría decirse que es un tanto complejo de Electra. Lo admiro. Cuando tengo ganas de llorar porque algo me supera, me abraza hasta que me calmo. Y me sigue llevando al campo, y me enseña las cosas del huerto, y a apreciar las vistas. Me ha transmitido todas sus sueños y pasiones. Las ganas de leer, de aprender, de vivir cada segundo como si fuese el último, de aferrarme a la vida. Sabe como deleitarme con una buena conversación, porque me encanta escucharlo. Y hablamos, y nos miramos... y cuando papá me mira no hacen falta palabras. Porque sabe si estoy triste, si tengo ganas de reír, si quiero decirle algo, si me preocupo, si ya me harté... Un día me hizo mucha gracia. En la cocina, frente a una sandía, la miré y rápido aparté la vista. Mamá me ha enseñado a no pedir. Él, cogió un cuchillo, cortó el corazón, me lo dio y sonrió. ¡¡Siempre sabe lo que quiero!! Lo que necesito... Y siempre lo necesito a él. Que no me falte porque es quien me da la fuerza de cada día.
ELLOS, los guías de mi vida. Si siguiese escribiendo, jamás terminaría, ¡tengo tantas cosas que decir! No hay palabras suficientes. De verdad que los quería. Sin duda, las cosas han cambiado. Papá, mamá, OS AMO.
Cuando era pequeña todas las noches ella, tan hermosa, nos contaba cuentos hasta que nos quedábamos dormidos. Ella, con su infinita imaginación, a mi hermano y a mi nos hacía soñar maravillas.
Él, cada fin de semana, me despertaba muy temprano y me llevaba al campo. Me dejaba conducir, como ahora hace con mi sobrina. Me sentaba en sus rodillas y yo cogía el volante por el carril. Era inmensamente feliz.
Papá trabajaba una noche si y otra no. Las noches que trabajaba nos turnábamos para dormir con ella, mi hermano y yo discutíamos siempre el "me toca a mi". Una vez resuelta la discusión, llamábamos a papá para hablar con él. Un cuento, y a dormir.
Mamá hacía tartas de chocolate y galletas. Nos encantaba. Cuando terminaba nos sentábamos en la cocina con cucharas rebañando la olla y comiendo el chocolate calentito, ¡qué rico! Y éramos felices.
Él, allí en el campo, me llevaba a dar de comer a las vacas. Me subía en el remolque, junto a las alpacas, y yo iba allí subida dando botes. Tuve vacas, cabras, perros, gatos, todo gracias a papá. Una vez incluso recuerdo que vendió un becerro a un matadero. Era mi becerro "Blanquito". Yo, desconociendo su destino, siempre preguntaba por él, quería verlo. Entonces, cuando menos lo esperaba, papá cogió el coche y me llevó a un cebadero. Allí, me puso delante de muchas vacas blancas y me dijo: ¿Cuál es Blanquito? Y yo señalé una vaca, la que más me miraba. Mi padre me dijo que sí, que me había conocido. Y yo con mi ilusión fui a acariciarla. Me brillaban los ojos, ¡cuánto había crecido! Inocente, lo creí. También dormimos en el campo varias veces a la intemperie, vi nacer un becerro, y aprendí de plantas y animales. Además de infinitos juegos de mesa.
Ella me llevaba a misa, y me hacía poner las zapatillas bajo el árbol en navidad, para los reyes. Jugaba con nosotros, siempre con su increíble sonrisa. Mi madre. Mi princesa. Siempre la miraba y me preguntaba si algún día yo sería tan guapa. Me hacía creer en las personas, en su bondad. Y yo siempre la creía, porque ella era tan buena que hubiera sido imposible no creerla. Me demostró cientos de veces que lo que quiero lo puedo conseguir, y que la bondad se ve compensada con gratitud. Jugaba con nosotros a cualquier cosa, siempre manteniendo nuestra inocencia. Y hasta me enseñó a dibujar, y a coser, y también a pintar cerámicas. Y, por supuesto, lengua y matemáticas. A leer, ELLA, con unos carteles pintados en la pared.
Mamá y papá. Y el enano. Toda mi vida. De verdad que os quería. Me enseñasteis lo que necesitaba saber, me disteis FELICIDAD, todo en la vida. La conocí y la mantuve desde temprana edad. Quizás a veces no lo parezca, mas estoy agradecida. Pero... ya soy mayor.
Mamá. Ella es la que me llama todos los días. A veces, muchas veces, me resulta pesada y no sé cómo hablarle, ¡de un día a otro no tengo nada nuevo que contarle! Pero se acuerda de mi todos los días, todos. Y tal vez yo no sea una hija agradecida, pero ella se levanta cada día y, aún así, a cada segundo piensa en nosotros. Es fuerte, porque no somos precisamente dóciles ni fáciles de llevar. Y aún así, aún así ella sigue haciendo tartas, y empanadas, y prepara la comida que me gusta. También pescado, porque lo como poco. Le digo que no me compre nada, que no tiene gusto, pero ella va de compras y siempre trae algo para mi. Y yo... yo me enfado. Pero ella, si ve algo que le gusta, piensa en mi. Ahora me está haciendo el vestido de punto que siempre le pedí, y está quedando precioso. Como soy tan caprichosa, le dije que no me gustaba el cuello. Luego lo pensé mejor y si que me gustaba, pero no lo dije. Y ¿ella? ELLA sigue haciendo mi vestido. Y, ¿saben? Sigue siendo hermosa. Con su increíble sonrisa. Ojalá algún día fuese como mi mamá, el ser humano más generoso que jamás conocí.
Y papá... ¿qué decir? ¡Fue mi primera palabra! Lo mío podría decirse que es un tanto complejo de Electra. Lo admiro. Cuando tengo ganas de llorar porque algo me supera, me abraza hasta que me calmo. Y me sigue llevando al campo, y me enseña las cosas del huerto, y a apreciar las vistas. Me ha transmitido todas sus sueños y pasiones. Las ganas de leer, de aprender, de vivir cada segundo como si fuese el último, de aferrarme a la vida. Sabe como deleitarme con una buena conversación, porque me encanta escucharlo. Y hablamos, y nos miramos... y cuando papá me mira no hacen falta palabras. Porque sabe si estoy triste, si tengo ganas de reír, si quiero decirle algo, si me preocupo, si ya me harté... Un día me hizo mucha gracia. En la cocina, frente a una sandía, la miré y rápido aparté la vista. Mamá me ha enseñado a no pedir. Él, cogió un cuchillo, cortó el corazón, me lo dio y sonrió. ¡¡Siempre sabe lo que quiero!! Lo que necesito... Y siempre lo necesito a él. Que no me falte porque es quien me da la fuerza de cada día.
ELLOS, los guías de mi vida. Si siguiese escribiendo, jamás terminaría, ¡tengo tantas cosas que decir! No hay palabras suficientes. De verdad que los quería. Sin duda, las cosas han cambiado. Papá, mamá, OS AMO.
domingo, 6 de mayo de 2012
jueves, 26 de abril de 2012
Que tu barco zarpe, aun contra el viento
Acepté el mando, no quedaba otro remedio. No estábamos preparados y en poco tiempo hubimos de zarpar. De 127 navíos dispongo, a cuál más impetuoso, creyendo posible ganar. Mas el mando es mío sólo, conozco la dificultad. Allá el canal de la Mancha espera dispuesto a tragar. ¿Pero qué hacer sino luchar? Cumpliré mi cometido, pese a quien pese en el mar bravío.
Algunos barcos hemos perdido en el camino, pero seguimos. Canal de la Mancha conseguido. Ellos aún no pueden zarpar, sus barcos aguardan en los puertos. Yo en la Grande y Felicísima, a barlovento.
El temporal es engañoso, pero no hemos de volver atrás. Sería ruín y cobarde, dejaría de ser de España Grande. ¿Qué futuro nos depara? De verdad que no lo sé. Quizás el barco naufrague, quizás pronto regresaré. El destino ya no importa, recordaré que en el camino hice grandes amigos. ¿Volveremos juntos? No lo sé. De aquesta afrenta el valor es lo importante, que miedo y penas ya pasé. Si morimos será honor y gloria, pues creímos en vencer.
Algunos barcos hemos perdido en el camino, pero seguimos. Canal de la Mancha conseguido. Ellos aún no pueden zarpar, sus barcos aguardan en los puertos. Yo en la Grande y Felicísima, a barlovento.
El temporal es engañoso, pero no hemos de volver atrás. Sería ruín y cobarde, dejaría de ser de España Grande. ¿Qué futuro nos depara? De verdad que no lo sé. Quizás el barco naufrague, quizás pronto regresaré. El destino ya no importa, recordaré que en el camino hice grandes amigos. ¿Volveremos juntos? No lo sé. De aquesta afrenta el valor es lo importante, que miedo y penas ya pasé. Si morimos será honor y gloria, pues creímos en vencer.
Y aquí me enfrento en vida a tempestades, imposibles luchas y metas prohibidas.
Todo en calma y sin movimiento, que ya tendré el favor del viento.
Metas, objetivos, luchas, retos, desafíos, imposibles.
Y por la vida siempre, a barlovento.
miércoles, 25 de abril de 2012
María
"Se te está viendo la otra.
Se parece a ti:
los pasos, el mismo ceño,
los mismos tacones altos
todos manchados de estrellas.
Cuando vayáis por la calle
juntas, las dos,
¡qué difícil el saber
quién eres, quién no eres tú!
Tan iguales ya, que sea
imposible vivir más
así, siendo tan iguales.
Y como tú eres la frágil,
la apenas siendo, tiernísima,
tú tienes que ser la muerta.
Tú dejarás que te mate,
que siga viviendo ella,
embustera, falsa tú,
pero tan igual a ti
que nadie se acordará
sino yo de los que eras.
Y vendrá un día
-porque vendrá, sí, vendrá-
en que al mirarme a los ojos
tú veas
que pienso en ella y la quiero:
tú veas que no eres tú."
Se parece a ti:
los pasos, el mismo ceño,
los mismos tacones altos
todos manchados de estrellas.
Cuando vayáis por la calle
juntas, las dos,
¡qué difícil el saber
quién eres, quién no eres tú!
Tan iguales ya, que sea
imposible vivir más
así, siendo tan iguales.
Y como tú eres la frágil,
la apenas siendo, tiernísima,
tú tienes que ser la muerta.
Tú dejarás que te mate,
que siga viviendo ella,
embustera, falsa tú,
pero tan igual a ti
que nadie se acordará
sino yo de los que eras.
Y vendrá un día
-porque vendrá, sí, vendrá-
en que al mirarme a los ojos
tú veas
que pienso en ella y la quiero:
tú veas que no eres tú."
Ciertamente, querido maestro, se me está viendo. Los mismos pasos, el mismo ceño... porque esta otra ahora también soy yo. Tal vez un día pensé que era mejor que no me vieran, fue entonces que compré mi máscara de carnaval. Porque la frágil, la apenas siendo, tiernísima, era necesario esconderla. Cuando eres buena, te hacen daño, y ahora nadie sabe cuando me hace daño. Pero este es mi secreto, no un embuste. Jamás dejaré que me mate, pero no podía permitir que lo hiciese esta sociedad. Si tú aún recuerdas quién era, si sigo siendo aquella en la que piensas... cuando seas tú quien me mire, profundamente y de corazón, me verás. Los ojos nunca mienten. Pero para ello no has de volver la vista, no has de dejarte llevar por mis vestidos, ni mi espíritu olvidadizo, tampoco cuando digo "paso de todo". Porque al mirarme a los ojos, si piensas en mi y verdad es que me quieres, verás que no te estoy mintiendo, que lo que quiero es salir, que veas más allá de mi.
Y desde dentro te grito, grito al mundo: "¡¡Estoy aquí!!" Y el día que alguien sobre las máscaras lo vea, dejaré caerlas todas, como phryné su manto, y quedará desnuda mi alma. No pienses que es miedo a salir, sólo espero el momento adecuado. Rezo porque jamás Salinas en mi vida llegue a escribir "el alma tenías..." porque la dejé siempre abierta y no supo verla.
Porque a pesar del poco tiempo, nosotras nos conocemos.
martes, 24 de abril de 2012
Caridad
Hoy debería dedicar parte de mi tiempo al remordimiento tras unas fiestas de San Jorge que quedarán para el recuerdo, pero me ha pasado algo. Algo que me apena sobremanera, tal vez porque estoy cansada.
Esta mañana en el coche hemos escuchado una noticia donde Rouco Varela aducía a la caridad como medio para salir de la crisis. He sonreído. Una sonrisa quizás melancólica, y de otra parte irónica.
Nos pasamos la vida buscando culpables a todo, pero nunca nos ponemos de acuerdo. Apenas sé quién es ese señor, solamente que es arzobispo, o eso me han dicho. Pero qué bonito sería que existiese eso de "la caridad". Que los niños en el colegio aún aprendieran su significado, que fuese algo más que una palabra del diccionario. Pero lo cierto es que hoy nadie se acuerda de ello. Y yo no hago más que recordar a mis abuelas, a las que nunca conocí, mas siempre me hablan bien de ellas. Quizás la gente antes estaba hecha de otra manera.
Papá siempre me ha dicho que a la abuela "le daban el pan por la puerta delantera y lo regalaba por la de atrás". Y con ello tantas otras cosas. Yo una vez dije en clase sobre el aborto, comentando eso del "cheque bebé", que una madre siempre podrá criar a su hijo, y la gente se me echó encima hablando de "dinero". Dinero. Cuando mi madre me decía que había que apreciar los "pequeños detalles", nunca pensé que esos "pequeños detalles" pudieran ser monedas. ¡¡O papeles!! Hoy nadie es capaz de comprar un bocadillo al que pasa hambre. Pero la vida da vueltas, ¿nos veremos en ese lugar? Quien sabe.
Y papá me llevó hace unos días a ver el tesoro del Señor de Sipán, ahora expuesto en Cádiz. Allí me explicó que en la cultura mochica existía una especie de "Seguridad Social". Cuando un matrimonio se casaba se le concedía un trozo de esa tierra desagradecida, un trozo en vertical, para que pudiesen trabajarla en sus distintos niveles y sacar el máximo provecho de los diferentes tipos de cultivo. Y la tierra era de todos, las de huérfanos, ancianos y viudas tocaba cuidarlas al resto.
Entonces era distinto, también había menos gente. ¿Pero tanto hemos cambiado? Ahora la gente comercia con cuerpos, vivos y muertos. Todo es dinero.
domingo, 15 de abril de 2012
Mi bolso
Hace poco me dijeron que puede conocerse a una mujer por el contenido de su bolso. No tengo a nadie para analizar ahora, pero lo cierto es que me parece curioso. ¿Qué puede pensar la gente de mi por cuatro cachibaches? ¿Alguien se atreve?
Detallo a continuación el contenido de mi bolso hoy Domingo:
Detallo a continuación el contenido de mi bolso hoy Domingo:
Móvil
2 piruletas de corazón
Media tableta de chocolate (con lacasitos)
Barra de cacao
Contorno de ojos
Gloss
Barra de labios
Pegatinas (de mi sobrina)
Cepillo de dientes y pasta
Pañuelos
Mechero (no fumo)
Llaves de casa
Colirio
Peine pequeño
Tarjetas de la universidad y DNI
Preservativo (amuleto de una amiga más bien)
Dinero
Tras esta enumeración me he dado cuenta de que el bolso es bastante pequeño, lo mío debe ser síndrome de Diógenes o algo así.
jueves, 12 de abril de 2012
Retorno
~Toc, Toc, Toc~
(Abro la puerta).
- Hola... (¿Puedo pasar?)
- Entra... no te esperaba tan pronto (No te esperaba). ¿Te apetece un té? (Me desconcierta tu mirada).
- Sí, gracias (... por dejarme entrar). ¿Qué tal el día? (Estoy aquí).
- Normal, estudiando y eso... (Sorprendente. No te esperaba. ¿Qué haces aquí?). ¿Qué tal a tí?
- Bien (Mal). Algo aburrido, decidí dar una vuelta (Aún me acuerdo del camino). ¿Hay tarta? (Si es que aún las haces).
- Sí (... recordemos viejos tiempos). Ahora también uso almendras (Lo que nos queda es la esencia).
- Debe ser apetitosa ( ¿Puede recuperarse el tiempo perdido? )
- Prueba... (Tal vez, entra).
(Abro la puerta).
- Hola... (¿Puedo pasar?)
- Entra... no te esperaba tan pronto (No te esperaba). ¿Te apetece un té? (Me desconcierta tu mirada).
- Sí, gracias (... por dejarme entrar). ¿Qué tal el día? (Estoy aquí).
- Normal, estudiando y eso... (Sorprendente. No te esperaba. ¿Qué haces aquí?). ¿Qué tal a tí?
- Bien (Mal). Algo aburrido, decidí dar una vuelta (Aún me acuerdo del camino). ¿Hay tarta? (Si es que aún las haces).
- Sí (... recordemos viejos tiempos). Ahora también uso almendras (Lo que nos queda es la esencia).
- Debe ser apetitosa ( ¿Puede recuperarse el tiempo perdido? )
- Prueba... (Tal vez, entra).
Tanto tiempo amiga.
miércoles, 11 de abril de 2012
Esa chica está ahí fuera.
"No tengas miedo de demasiadas cosas. Es peligroso. No hables demasiado. Lo echarás todo a perder. No te agobies con tus preocupaciones. La chica que vas a conocer no se parece a nadie que conozcas. Cuando la veas, puede que sientas un hormigueo. No te encierres en ti mismo. No te abras de par en par. No pienses en ello a menudo, pero no dejes que se te olvide. Esa chica está ahí fuera."
Go Fish
Go Fish
martes, 10 de abril de 2012
Cita en el Gran Café
De pronto se encontraba allí, otra vez. El pulso le temblaba y el sudor caía por su frente, otra vez. Abrió la puerta sita en la magnífica cristalera y se decidió a entrar, una vez más. Una, dos, tres... La taza de té se encontraba en la mesa de siempre, con esos incomprensibles apuntes al lado. La misma silla vacía... junto a su compañera ocupada.
- ¿Te apetece un café?
- No, gracias...
Entonces despertó. Otra noche sin descansar. Se dirigió al baño, entró en la ducha y abrió el grifo. El agua resbalaba por su ropa sudada. Así desde hacía un mes. O dos. Lo que parecía sueño se estaba convirtiendo en pesadilla.
"¡¡Pusilánime!! Esto nunca te ha pasado". - Se repetía.
El Gran Café Italiano, allí fue donde la vio por primera vez. Ella, con su sedoso pelo negro y bajo las gafas escondida. Es curioso que nunca pasara inadvertida. Sergio sabía que iba cada día. La veía desde fuera al pasar, a través de aquella ostentosa cristalera.
El primer día pensó entrar, pero no consideró su indumentaria adecuada. El segundo iba dispuesto a ello, mas no se sintió capaz. El tercero... "¡¡Bah!! Seguro que espera a alguien". Y desde entonces lo mismo.
Se cansó. Meditó y llegó a la conclusión de que, a sus 30 años, ya debía comportarse como un hombre. ¿Qué importaba una negativa más? Ya las tenía cada noche... Él, que siempre tenía lo que quería. Pero ya no era tan joven... o quizá la chica lo era en demasía... O tal vez le indignase que el día que entró ella no lo hubiese mirado... "Basta".
Se levantó del escritorio donde trabajaba, cogió las llaves y salió de casa. Así, en chándal. Caminó rápido hasta el Gran Café. No miró a través del cristal, no se detuvo en la puerta. Una, dos, tres... Ella levantó la vista.
- ¿Te apetece un café?
- No, gracias...
Él la miró y sonrió. Tampoco había sido para tanto, aunque ahora puede que incluso estuviese más interesado.
-... pero tal vez un helado.
- ¿Te apetece un café?
- No, gracias...
Entonces despertó. Otra noche sin descansar. Se dirigió al baño, entró en la ducha y abrió el grifo. El agua resbalaba por su ropa sudada. Así desde hacía un mes. O dos. Lo que parecía sueño se estaba convirtiendo en pesadilla.
"¡¡Pusilánime!! Esto nunca te ha pasado". - Se repetía.
El Gran Café Italiano, allí fue donde la vio por primera vez. Ella, con su sedoso pelo negro y bajo las gafas escondida. Es curioso que nunca pasara inadvertida. Sergio sabía que iba cada día. La veía desde fuera al pasar, a través de aquella ostentosa cristalera.
El primer día pensó entrar, pero no consideró su indumentaria adecuada. El segundo iba dispuesto a ello, mas no se sintió capaz. El tercero... "¡¡Bah!! Seguro que espera a alguien". Y desde entonces lo mismo.
Se cansó. Meditó y llegó a la conclusión de que, a sus 30 años, ya debía comportarse como un hombre. ¿Qué importaba una negativa más? Ya las tenía cada noche... Él, que siempre tenía lo que quería. Pero ya no era tan joven... o quizá la chica lo era en demasía... O tal vez le indignase que el día que entró ella no lo hubiese mirado... "Basta".
Se levantó del escritorio donde trabajaba, cogió las llaves y salió de casa. Así, en chándal. Caminó rápido hasta el Gran Café. No miró a través del cristal, no se detuvo en la puerta. Una, dos, tres... Ella levantó la vista.
- ¿Te apetece un café?
- No, gracias...
Él la miró y sonrió. Tampoco había sido para tanto, aunque ahora puede que incluso estuviese más interesado.
-... pero tal vez un helado.
viernes, 6 de abril de 2012
Celos
Celos: Deficiencia mental padecida por personas con poca seguridad en sí mismas y un creciente sentimiento de inferioridad. Resumidamente: Estado de subnormalidad absoluta.
No lo entiendo, nunca lo he entendido, y tampoco lo voy a entender. Supongo que el haber estado sometida a la desconfianza de un "hombre" con celos incontrolados tiene parte que ver en éso. Pero si entonces no lo comprendía, a día de hoy, tras padecerlo, mucho menos.
¿Quieres cargarte una relación? Unas gotitas y ya está hecho. No es necesario que haya amor pasional de por medio, una amistad también puede romperse por esto.
Dime, ¿qué tienen los demás que no tengas tú? Sin duda, muchas cosas. Pero porqué no mejor planteas otra duda: ¿QUÉ TIENES TÚ QUE NO TENGAN LOS DEMÁS? Y, si no sabes responderte a eso, querido amigo, tienes un grave problema. Todos, absolutamente todos, nacimos con un don; una cualidad que nos hace especiales, algo que no tienen los demás. Busca dentro de ti, o incluso fuera, pero algo tienes que te hace único, aprende a usarlo. O quizás sea yo que soy muy optimista, no olvidemos que éste es mi punto de vista.
Si tras mucho buscar, en lugar de encontrar tu don, encuentras muchos en los demás y acabas respondiendo a la primera pregunta, estás enfermo. Si, lo diré así, estás ENFERMO. Y no creas que es menos que el VIH o cualquier tipo de cáncer, yo diría que puede incluso llegar a ser peor. Los celos son una enfermedad que al principio te hacen perder la razón, pero eso también lo hace el amor, ¿no? El problema de estos es que te consumen en vida, y si no paras el carro amigo, acabas bajo las ruedas.
Primeros síntomas: Cierto resquemor al ver a alguien.
Consecuencias: Pérdida del cabello, canas, ansiedad, descontrol hormonal (incluso variación del menstruo), insomnio, nerviosismo, reducción de la capacidad de concentración, amistades perdidas, daño a la persona querida...
No voy a matizar desde qué grado pueden considerarse peligrosos los celos, a qué nivel hay que llegar, yo considero peligroso el simple hecho de sentir un poco. Tener celos de alguien, o algo, es no quererse a uno mismo, ¿y yo cómo no me voy a querer? ¡Si soy estupenda! Una lástima que en cierto momento estuviese en el papel de víctima y considerara que esa situación podía cambiar. Los celos siempre van a más. Y es que yo veía que esa persona sufría por dentro, y compartía su sufrimiento. Tarde un poco en enterarme de que no es necesario pasar por eso, si alguien debe cambiar ha de hacerlo solo, y es un largo recorrido. Los celos, una vez que te dejas llevar por ellos arrasan con todo, llegan a terminar con lo humano. En su punto máximo, te quedas sin eso que llamamos "alma".
Y ya me voy por las vías de Tarifa. Lo que quiero decir es que los que están a tu alrededor también sufren tu enfermedad, es infecciosa. Por mucho que intentes buscar la lógica a tus argumentos y justificar tus actos, ni unos tienen lógica ni los otros son justificables. Y, al final de todas estas historias te quedas solo, porque te has perdido hasta a ti.
Vas a un bar a tomar algo con unos amigos y no dejas de enviar mensajes a tu pareja para asegurarte de que esté en casa. "¿Y si ha salido? ¿Y si te está poniendo los cuernos? ¿Y si ha hablado con su ex? Desconfianza, resquemor. ¿De qué estaban hablando? Ah sí, fútbol, ¿qué partido? La cuenta, nos vamos." ¿Te lo has pasado bien?
Y si quieres a alguien, si verdaderamente amas a alguien, ¿no es más simple disfrutarlo? Puede que sea demasiado idealista, pero sería genial que las parejas "normales" fuesen aquellas que salen indistintamente juntos o separados, que no se llaman 400 veces al día, ni hablan una hora cada noche. Aquellos que, si no se ven, sencillamente se echan de menos. Los que cuando pueden verse a solas hacen el amor apasionadamente, no dejan tiempo a discusión. Los que no se exigen. Los que en lugar de pensar: ¿Estará mirando a ésa?, piensan: "Mirad vosotras, llevo a mi chico al lado".
Sin más palabras: VIVIR, porque el resto es perder el tiempo, un suicidio lento.
No lo entiendo, nunca lo he entendido, y tampoco lo voy a entender. Supongo que el haber estado sometida a la desconfianza de un "hombre" con celos incontrolados tiene parte que ver en éso. Pero si entonces no lo comprendía, a día de hoy, tras padecerlo, mucho menos.
¿Quieres cargarte una relación? Unas gotitas y ya está hecho. No es necesario que haya amor pasional de por medio, una amistad también puede romperse por esto.
Dime, ¿qué tienen los demás que no tengas tú? Sin duda, muchas cosas. Pero porqué no mejor planteas otra duda: ¿QUÉ TIENES TÚ QUE NO TENGAN LOS DEMÁS? Y, si no sabes responderte a eso, querido amigo, tienes un grave problema. Todos, absolutamente todos, nacimos con un don; una cualidad que nos hace especiales, algo que no tienen los demás. Busca dentro de ti, o incluso fuera, pero algo tienes que te hace único, aprende a usarlo. O quizás sea yo que soy muy optimista, no olvidemos que éste es mi punto de vista.
Si tras mucho buscar, en lugar de encontrar tu don, encuentras muchos en los demás y acabas respondiendo a la primera pregunta, estás enfermo. Si, lo diré así, estás ENFERMO. Y no creas que es menos que el VIH o cualquier tipo de cáncer, yo diría que puede incluso llegar a ser peor. Los celos son una enfermedad que al principio te hacen perder la razón, pero eso también lo hace el amor, ¿no? El problema de estos es que te consumen en vida, y si no paras el carro amigo, acabas bajo las ruedas.
Primeros síntomas: Cierto resquemor al ver a alguien.
Consecuencias: Pérdida del cabello, canas, ansiedad, descontrol hormonal (incluso variación del menstruo), insomnio, nerviosismo, reducción de la capacidad de concentración, amistades perdidas, daño a la persona querida...
No voy a matizar desde qué grado pueden considerarse peligrosos los celos, a qué nivel hay que llegar, yo considero peligroso el simple hecho de sentir un poco. Tener celos de alguien, o algo, es no quererse a uno mismo, ¿y yo cómo no me voy a querer? ¡Si soy estupenda! Una lástima que en cierto momento estuviese en el papel de víctima y considerara que esa situación podía cambiar. Los celos siempre van a más. Y es que yo veía que esa persona sufría por dentro, y compartía su sufrimiento. Tarde un poco en enterarme de que no es necesario pasar por eso, si alguien debe cambiar ha de hacerlo solo, y es un largo recorrido. Los celos, una vez que te dejas llevar por ellos arrasan con todo, llegan a terminar con lo humano. En su punto máximo, te quedas sin eso que llamamos "alma".
Y ya me voy por las vías de Tarifa. Lo que quiero decir es que los que están a tu alrededor también sufren tu enfermedad, es infecciosa. Por mucho que intentes buscar la lógica a tus argumentos y justificar tus actos, ni unos tienen lógica ni los otros son justificables. Y, al final de todas estas historias te quedas solo, porque te has perdido hasta a ti.
Vas a un bar a tomar algo con unos amigos y no dejas de enviar mensajes a tu pareja para asegurarte de que esté en casa. "¿Y si ha salido? ¿Y si te está poniendo los cuernos? ¿Y si ha hablado con su ex? Desconfianza, resquemor. ¿De qué estaban hablando? Ah sí, fútbol, ¿qué partido? La cuenta, nos vamos." ¿Te lo has pasado bien?
Y si quieres a alguien, si verdaderamente amas a alguien, ¿no es más simple disfrutarlo? Puede que sea demasiado idealista, pero sería genial que las parejas "normales" fuesen aquellas que salen indistintamente juntos o separados, que no se llaman 400 veces al día, ni hablan una hora cada noche. Aquellos que, si no se ven, sencillamente se echan de menos. Los que cuando pueden verse a solas hacen el amor apasionadamente, no dejan tiempo a discusión. Los que no se exigen. Los que en lugar de pensar: ¿Estará mirando a ésa?, piensan: "Mirad vosotras, llevo a mi chico al lado".
Sin más palabras: VIVIR, porque el resto es perder el tiempo, un suicidio lento.
-Se acaba. Pronto desaparecerá.
-¿Qué hacemos?
-Disfrutarlo.
jueves, 5 de abril de 2012
sábado, 31 de marzo de 2012
Que no es lo mismo...
Masculino ≠ Velludo
Romántico ≠Empalagoso
Atento ≠Asfixiante
Culto ≠Pedante
Educado ≠Soso
Cortés ≠Aburrido
Romántico ≠
Atento ≠
Culto ≠
Educado ≠
Cortés ≠
lunes, 19 de marzo de 2012
Quiero un César
Cierta página que vaga por las redes sociales dice algo así como: "Culpo a Disney de mis altas expectativas respecto a los hombres". Y sinceramente, me parece triste. No busco un hombre que me diga todos los días lo bonita que soy, para éso ya está mi padre. Y mi tío. Y mi sobrino. No necesito alguien a mi lado cuyas mayores facultades sean la belleza y la bondad. Ni que me traten como algo frágil. No necesito una bestia que me encierre en su castillo para su propio disfrute, ni un oportunista Aladín. Por no hablar de príncipes guapos que se dejan engatusar.
Sin embargo, reconozco tener el mismo problema que ellas: Altas expectativas respecto a los hombres. Y culpo a mi padre. Él y su infinita curiosidad que alimenta la mía. Él y ésa gran cantidad de conocimientos que espero algún día me transmita. Él con sus ideales, con sus sentimientos, con ése brillo en los ojos cuando habla de historia. Y culpo a la historia, por haber dado hombres que él me enseñó a querer.
Así, un día mi admirado padre me mostró que el número 13 no es mala suerte. No puede ser mala suerte un 13 en Quintilis si ése día nació el más Grande, sin osar autonombrarse Magnus. Él, el Primer Hombre de Roma. No como tantos otros, porque Cayo Julio César es inmortal. ¡¡Tal vez por eso sea mala suerte!! ¡¡Mala suerte para amigos y enemigos, porque a todos hizo sombra!!
En mi vida deseo fervientemente un hombre así, capaz de ser un hombre. Dueño de si mismo, porque "en César sólo manda César" y si ya Mario era admirable, alguien dijo "Hay muchos Marios en César". Alguien que nunca me aburra porque siempre tenga algo nuevo que decir, que sepa cosas que yo no sepa. Una persona con la que aprender, con ese afán de mi padre por las cosas que no parecen tener mucho sentido. Quiero alguien capaz de deleitarme con sus palabras, y para éso lo último que necesito es que me llamen "guapa". Quiero saber, saber más.
De nada sirvió a César descender de Eneas. Él se hizo grande solo, gracias a su genio hizo brillante carrera en el Cursus Honorum. ¡¡Qué orgullo debía ser para la esposa de aquel!! Ése hombre luchaba por su dignitas, como fuere, sin un sestercio ni aliados que comprar. ¡¡Pero lo conseguía todo!! En una época en que las mujeres no pintaban nada, siempre consideró a su madre sabia. ¡¡Y la escuchaba!! Incluso en éso avanzó, supo que toda opinión es válida, y no subestimó a ningún hombre por su condición.
Un hombre capaz de jugar una buena mano con un sólo as en la baraja. Ambicioso, pero generoso. ¿Qué importa el dinero si uno no tiene dignitas? ¡¡Él la tenía!! También un 13 cruzó el Rubicón. ¿Creéis en la mala suerte? Yo creo en la Fortuna, y la diosa Fortuna le acompañó.
¡¡Y podría enumerar todas sus glorias!! Pero creo que no acabaría nunca. Prefiero mentar las glorias de su ariete, hasta la mismísima Cleopatra quedó satisfecha. Dicen que fue un amante increible, capaz de complacer desde la más tonta a la más inteligente. Supo como librarse de "la reina de Bitinia". ¡¡Y cómo lo hizo!! Retozó con las esposas de sus enemigos, y no sólo eso, las sedujo hasta el punto que ya no quedaban complacidas por sus propios maridos. ¡¡Qué venganza más placentera!! No es que admire la promiscuidad ni el adulterio, nada más lejos, pero eran otros tiempos.
Su personalidad arrolladora era capaz de causar admiración en sus amigos, y nunca dejaba indiferentes a sus enemigos.
¿Qué puedo decir? Mi imaginación a veces juega con mis sentidos. No habrá hombres más grandes, pero tengo sueños. Sueños en los que la inteligencia existe en los hombres. Tal vez, en algún lugar, existan los hombres.
Y para terminar, un padre que amó a su hija.
Sí que son altas mis expectativas...
Sin embargo, reconozco tener el mismo problema que ellas: Altas expectativas respecto a los hombres. Y culpo a mi padre. Él y su infinita curiosidad que alimenta la mía. Él y ésa gran cantidad de conocimientos que espero algún día me transmita. Él con sus ideales, con sus sentimientos, con ése brillo en los ojos cuando habla de historia. Y culpo a la historia, por haber dado hombres que él me enseñó a querer.
Así, un día mi admirado padre me mostró que el número 13 no es mala suerte. No puede ser mala suerte un 13 en Quintilis si ése día nació el más Grande, sin osar autonombrarse Magnus. Él, el Primer Hombre de Roma. No como tantos otros, porque Cayo Julio César es inmortal. ¡¡Tal vez por eso sea mala suerte!! ¡¡Mala suerte para amigos y enemigos, porque a todos hizo sombra!!
En mi vida deseo fervientemente un hombre así, capaz de ser un hombre. Dueño de si mismo, porque "en César sólo manda César" y si ya Mario era admirable, alguien dijo "Hay muchos Marios en César". Alguien que nunca me aburra porque siempre tenga algo nuevo que decir, que sepa cosas que yo no sepa. Una persona con la que aprender, con ese afán de mi padre por las cosas que no parecen tener mucho sentido. Quiero alguien capaz de deleitarme con sus palabras, y para éso lo último que necesito es que me llamen "guapa". Quiero saber, saber más.
De nada sirvió a César descender de Eneas. Él se hizo grande solo, gracias a su genio hizo brillante carrera en el Cursus Honorum. ¡¡Qué orgullo debía ser para la esposa de aquel!! Ése hombre luchaba por su dignitas, como fuere, sin un sestercio ni aliados que comprar. ¡¡Pero lo conseguía todo!! En una época en que las mujeres no pintaban nada, siempre consideró a su madre sabia. ¡¡Y la escuchaba!! Incluso en éso avanzó, supo que toda opinión es válida, y no subestimó a ningún hombre por su condición.
Un hombre capaz de jugar una buena mano con un sólo as en la baraja. Ambicioso, pero generoso. ¿Qué importa el dinero si uno no tiene dignitas? ¡¡Él la tenía!! También un 13 cruzó el Rubicón. ¿Creéis en la mala suerte? Yo creo en la Fortuna, y la diosa Fortuna le acompañó.
¡¡Y podría enumerar todas sus glorias!! Pero creo que no acabaría nunca. Prefiero mentar las glorias de su ariete, hasta la mismísima Cleopatra quedó satisfecha. Dicen que fue un amante increible, capaz de complacer desde la más tonta a la más inteligente. Supo como librarse de "la reina de Bitinia". ¡¡Y cómo lo hizo!! Retozó con las esposas de sus enemigos, y no sólo eso, las sedujo hasta el punto que ya no quedaban complacidas por sus propios maridos. ¡¡Qué venganza más placentera!! No es que admire la promiscuidad ni el adulterio, nada más lejos, pero eran otros tiempos.
Su personalidad arrolladora era capaz de causar admiración en sus amigos, y nunca dejaba indiferentes a sus enemigos.
¿Qué puedo decir? Mi imaginación a veces juega con mis sentidos. No habrá hombres más grandes, pero tengo sueños. Sueños en los que la inteligencia existe en los hombres. Tal vez, en algún lugar, existan los hombres.
Y para terminar, un padre que amó a su hija.
Sí que son altas mis expectativas...
miércoles, 14 de marzo de 2012
Música...
Enciende la radio, sintoniza. ¡¡Ha llegado el momento!! Y ahí está tu carácter irascible, siempre aparece de la nada.
-¡Música! ¡Más alta!
Cuanta prisa, cuán fuerte necesidad, creíamos que la habías olvidado ya. Pero no es así, es la liana que te salva de caer hasta el fin. Cuando no puedes más, ¡¡MÚSICA!! Cuando la lías, siempre igual. Hora de cerrar los ojos e imaginar... Imaginar que no ha pasado nada, que no has vuelto a meter la pata. ¿Hay algo que se te de bien de verdad? ¡¡MÚSICA!! ¡¡Ahhh!! ¡¡Qué agradable sensación!! Te encanta, ¿verdad? Desata tus sentimientos todos, uno a uno van apareciendo, hasta la rabia en los anuncios... cosas del youtube...
¡¡MÚSICA!! Música para olvidar que eres idiota. ¡¡MÚSICA!! Otra canción... para tu don, el de la oportunidad. ¡¡MÚSICA!! Porque te cuesta controlar... Relájate... ¡¡MÚSICA!! ¡¡MÚSICA!! ¡¡MÚSICA!! ¡¡OTRA MÁS!! Que no te importe nada, olvida el mundo.
-Apaga.
Ahora toca ser fría... otra vez.
-¡Música! ¡Más alta!
Cuanta prisa, cuán fuerte necesidad, creíamos que la habías olvidado ya. Pero no es así, es la liana que te salva de caer hasta el fin. Cuando no puedes más, ¡¡MÚSICA!! Cuando la lías, siempre igual. Hora de cerrar los ojos e imaginar... Imaginar que no ha pasado nada, que no has vuelto a meter la pata. ¿Hay algo que se te de bien de verdad? ¡¡MÚSICA!! ¡¡Ahhh!! ¡¡Qué agradable sensación!! Te encanta, ¿verdad? Desata tus sentimientos todos, uno a uno van apareciendo, hasta la rabia en los anuncios... cosas del youtube...
¡¡MÚSICA!! Música para olvidar que eres idiota. ¡¡MÚSICA!! Otra canción... para tu don, el de la oportunidad. ¡¡MÚSICA!! Porque te cuesta controlar... Relájate... ¡¡MÚSICA!! ¡¡MÚSICA!! ¡¡MÚSICA!! ¡¡OTRA MÁS!! Que no te importe nada, olvida el mundo.
-Apaga.
Ahora toca ser fría... otra vez.
domingo, 11 de marzo de 2012
Es momento de actuar
Somos señoritas. De ésas agradables a la vista y dóciles en apariencia. Aquellas que apenas pueden olvidar el "qué dirán". Nosotras, las que procuramos moderar nuestros actos en el 80% de las situaciones. Esta de aquí, inventando datos.
¿Lo que más nos gusta? La caballerosidad. Lástima que hoy día brille por su ausencia. Y lo curioso de ello es que, aún así, vamos de modernas, pero no podemos ni de lejos tomarnos el "las mujeres primero" al pie de la letra. Porque la galantería le corresponde a él, o éso suponemos. Quizás sea más cómodo, menos arriesgado, y también más cobarde.
Para no herir nuestro orgullo, jamás lo enfrentamos al rechazo. Nos quedamos quietas, esperando que el destino haga algo. Pero el destino es lento, ¿podemos esperar eternamente? Puede que aquella persona de la que esperamos el primer paso no tenga claras sus posibilidades, puede que ni siquiera se le pase por la cabeza. ¿Y si también ha decidido no arriesgarse? Entonces acabaremos sentadas en un sillón, esperando que pasen las horas, solas.
Llega un momento, planteado esto, en que pienso ¿tanto tiempo he perdido sin jugar? ¿Dónde están mis cartas? ¿He perdido algo sin jugar? Y, lo más importante, ¿queda algo que ganar?
-Estúpida, a varias manos perdidas, has de comenzar a luchar. Arriésgate a ganar.
¿Lo que más nos gusta? La caballerosidad. Lástima que hoy día brille por su ausencia. Y lo curioso de ello es que, aún así, vamos de modernas, pero no podemos ni de lejos tomarnos el "las mujeres primero" al pie de la letra. Porque la galantería le corresponde a él, o éso suponemos. Quizás sea más cómodo, menos arriesgado, y también más cobarde.
Para no herir nuestro orgullo, jamás lo enfrentamos al rechazo. Nos quedamos quietas, esperando que el destino haga algo. Pero el destino es lento, ¿podemos esperar eternamente? Puede que aquella persona de la que esperamos el primer paso no tenga claras sus posibilidades, puede que ni siquiera se le pase por la cabeza. ¿Y si también ha decidido no arriesgarse? Entonces acabaremos sentadas en un sillón, esperando que pasen las horas, solas.
Llega un momento, planteado esto, en que pienso ¿tanto tiempo he perdido sin jugar? ¿Dónde están mis cartas? ¿He perdido algo sin jugar? Y, lo más importante, ¿queda algo que ganar?
-Estúpida, a varias manos perdidas, has de comenzar a luchar. Arriésgate a ganar.
martes, 6 de marzo de 2012
Un poco de fe
Como un gusano en el tronco que arde, desorientado. Sin fe, como la rama cortada. Me encuentro frente al fuego y ya sólo queda una llama, que se apaga.
Eras. Eres. Cosas que pasan. ¿Serás? Duda que abrasa. Como quema el fuego arde por dentro la esperanza; junto a su amigo el desaliento.
Crees... tal vez... te encanta esa palabra: quizás, puede ser. Pero nunca afirmas porque no tienes el seguro a todo riesgo, se te olvidó creer en ti, tu único salvavidas... ¿o debiera decir extintor? Para todo dudas.
Sobre rescoldos de una vida pasada pronto no quedará nada. De repente ves a uno y otro lado: nadie a quien echarle la culpa. No dejas de pensar, de quebrarte los sesos por una explicación, en lugar de buscar solución.
Y de la nada te hacen un regalo, ¡es tu cumpleaños! Ya ha pasado un año, otro más. Y lo abres cuidadosamente, ¡¡cuidado!! "Frágil" está escrito en el sobre. Precioso espejo. Olvidas dar las gracias. ¡Pero mira! ¡TÚ! Ahí tienes lo que buscabas.
Eras. Eres. Cosas que pasan. ¿Serás? Duda que abrasa. Como quema el fuego arde por dentro la esperanza; junto a su amigo el desaliento.
Crees... tal vez... te encanta esa palabra: quizás, puede ser. Pero nunca afirmas porque no tienes el seguro a todo riesgo, se te olvidó creer en ti, tu único salvavidas... ¿o debiera decir extintor? Para todo dudas.
Sobre rescoldos de una vida pasada pronto no quedará nada. De repente ves a uno y otro lado: nadie a quien echarle la culpa. No dejas de pensar, de quebrarte los sesos por una explicación, en lugar de buscar solución.
Y de la nada te hacen un regalo, ¡es tu cumpleaños! Ya ha pasado un año, otro más. Y lo abres cuidadosamente, ¡¡cuidado!! "Frágil" está escrito en el sobre. Precioso espejo. Olvidas dar las gracias. ¡Pero mira! ¡TÚ! Ahí tienes lo que buscabas.
jueves, 1 de marzo de 2012
No lo olvides.
Hielo, las personas lo usamos a menudo; yo lo uso a menudo. Un invierno interior, refugio y escudo.
Frío, como escribir en Times New Roman algún asunto de economía. Impenetrable y duro cual diamante.
Te pones tu capa de hielo y caminas por la vida, sin miedo. Procurando no caer, porque es duro, pero frágil. Caminas y caminas desarrollando una especial habilidad para evitar obstáculos, así que poco pierdes por el camino. Pero tampoco hay beneficios. Nadie se acerca, está muy frío.
A pesar de todo, ésa seguridad te da la suficiente alegría para creer en la felicidad. Te hace pensar que no necesitas nada más. Nadie puede tocarte, eso te da poder.
Pero no olvides que, al contacto con la piel, el hielo se derrite...
Frío, como escribir en Times New Roman algún asunto de economía. Impenetrable y duro cual diamante.
Te pones tu capa de hielo y caminas por la vida, sin miedo. Procurando no caer, porque es duro, pero frágil. Caminas y caminas desarrollando una especial habilidad para evitar obstáculos, así que poco pierdes por el camino. Pero tampoco hay beneficios. Nadie se acerca, está muy frío.
A pesar de todo, ésa seguridad te da la suficiente alegría para creer en la felicidad. Te hace pensar que no necesitas nada más. Nadie puede tocarte, eso te da poder.
Pero no olvides que, al contacto con la piel, el hielo se derrite...
domingo, 26 de febrero de 2012
Domingo
Hoy es un día de esos del estómago revuelto. De la música triste y las ganas de caldo. La típica resaca en la que no te mueves de casa.
Y es que el Domingo está ahí como cualquier otro día, con otro nombre lo odiaríamos igual. Porque saliste la noche antes y estás cansada, pero no puedes dormir más. Porque algo no fue como esperabas, o fue demasiado bien pero no tienes lo que soñabas. Es Domingo, y como todos los Domingos es así, melancólico. Y no hay modo de pararlo, te absorbe. Los estudiantes se van a las ciudades de sus respectivas universidades, tienen que hacer la maleta y no hay tiempo para salir. Los que con suerte trabajan se quedan en casa para al día siguiente rendir. Y tú no te quitas el pijama, ¿para qué?
Es un día de series, películas, pensamientos y luz apagada. Me voy a la cama.
Y es que el Domingo está ahí como cualquier otro día, con otro nombre lo odiaríamos igual. Porque saliste la noche antes y estás cansada, pero no puedes dormir más. Porque algo no fue como esperabas, o fue demasiado bien pero no tienes lo que soñabas. Es Domingo, y como todos los Domingos es así, melancólico. Y no hay modo de pararlo, te absorbe. Los estudiantes se van a las ciudades de sus respectivas universidades, tienen que hacer la maleta y no hay tiempo para salir. Los que con suerte trabajan se quedan en casa para al día siguiente rendir. Y tú no te quitas el pijama, ¿para qué?
Es un día de series, películas, pensamientos y luz apagada. Me voy a la cama.
jueves, 16 de febrero de 2012
Listas
-Haz una lista. Enumera en ella a todas aquellas personas que amas, admiras, quieres o aprecias.
Coge otro papel, de distinto color. Escribe ahí los nombres de aquellos que te han fallado, o sencillamente no soportas.
-¿Para qué?
- Para no olvidarlo. Es la manera que tienes de que la vida pague en justo nivel. Porque, si no lo haces, siempre serás un ser mediocre.
-Pero... ¿no se da cuenta de que la lista cambia? Ya desde el primer momento la primera lista ha de ser inferior a la segunda, pues difícil es confiar en los demás. Siempre un miembro de su lista blanca podrá pasar a la negra, constantemente pasará. Y... sorprendentemente, alguno de esa artificial lista negra, en la que habrá gente del todo dispar, también podría ganarse con tiempo su aprecio y admiración, ya fuere por rivalizar. Aún así, en caso de seguir sus reglas... Escribiendo y borrando si usted acepta estos cambios... Llegará un momento en que para la lista negra no quede papel... En la calle no veremos más que caras negras, y no quedará imaginación para tanto desprecio.
-Pero si no hay venganza, pequeño inútil, se reirán de ti.
- Creo en la indiferencia y el olvido. Olvidaré la lista negra en que desde hoy estaré para usted. Y de seguro tenga razón. Mas yo prefiero ser feliz mediocre, mi señor, que un triste y ruín sin corazón.
Coge otro papel, de distinto color. Escribe ahí los nombres de aquellos que te han fallado, o sencillamente no soportas.
-¿Para qué?
- Para no olvidarlo. Es la manera que tienes de que la vida pague en justo nivel. Porque, si no lo haces, siempre serás un ser mediocre.
-Pero... ¿no se da cuenta de que la lista cambia? Ya desde el primer momento la primera lista ha de ser inferior a la segunda, pues difícil es confiar en los demás. Siempre un miembro de su lista blanca podrá pasar a la negra, constantemente pasará. Y... sorprendentemente, alguno de esa artificial lista negra, en la que habrá gente del todo dispar, también podría ganarse con tiempo su aprecio y admiración, ya fuere por rivalizar. Aún así, en caso de seguir sus reglas... Escribiendo y borrando si usted acepta estos cambios... Llegará un momento en que para la lista negra no quede papel... En la calle no veremos más que caras negras, y no quedará imaginación para tanto desprecio.
-Pero si no hay venganza, pequeño inútil, se reirán de ti.
- Creo en la indiferencia y el olvido. Olvidaré la lista negra en que desde hoy estaré para usted. Y de seguro tenga razón. Mas yo prefiero ser feliz mediocre, mi señor, que un triste y ruín sin corazón.
viernes, 27 de enero de 2012
Desayuno con diamantes
1961: Una exquisita Audrey Hepburn y un atractivo e irresistible George Peppard se unen, de rebote y casualidad, para dar vida a Holly y Paul. Como resultado, nada más y nada menos que Desayuno con Diamantes (Breakfast at Tiffany's), cuya canción principal no nos resulta nada indiferente: Moon river, qué genialidad.
Sin duda, lo que más me gusta de esta película y, posiblemente, de todas las que me gustan, es verme reflejada en ése personaje principal. Supongo que todas, alguna vez, nos sentimos indecisas e incomprendidas. O puede que, sencillamente, queramos evitar que nos hagan daño.
Sólo quería, ya que acabo de verla y he pasado un buen rato, recordar alguno de sus textos.
Audrey: "Sé lo que estás pensando y no te lo reprocho. Siempre he hecho el papel de alocada." Y, ciertamente, cada uno escoge su propio papel, y el excéntrico papel de la niña-adulta Holly, o Lullaby, a veces es el que me toca hacer a mi. Pero no es más que eso, un papel, una coraza. A veces divertida, otras evidente e insoportable. Para bien, o para mal, yo tampoco podría ir a ninguna parte sin que se fijaran en mi, será por la luz.
Pero llega alguien, ese fantástico George Peppard, con su embaucadora mirada y su tal vez irónica sonrisa. Es ese Paul que todas estamos esperando. Porque no queremos enseñar lo que somos, por eso de las contradicciones y complicaciones de las mujeres, porque sencillamente somos así. Esperamos que llegue alguien que diga: "Sé que es un papel, pero yo conozco quien de verdad eres". Y que lo sepa él, porque te ha observado durante horas, durante días, no se lo has dicho tú. Sabe quién eres, y le gusta.
Y llegaron estas míticas palabras, que toda chica desencantada del amor desea que lleguen a su vida:
-"¿Sabes lo que te pasa? No tienes valor, tienes miedo. Miedo de enfrentarte contigo misma y decir: Está bien, la vida es una realidad, las personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad. Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje, y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula. Bueno nena, ya estás en una jaula, tú misma la has construido y en ella seguirás vayas a donde vayas, porque no importa donde huyas, siempre acabarás tropezando contigo misma".
Y quizás, en ese preciso instante sonriamos, porque era lo que esperábamos, y salgamos corriendo, imitando el final del guión. Todo así, para comenzar una idílica historia de amor. De esas de cuento, tal vez de un cuento de Paul.
jueves, 26 de enero de 2012
Todos tenemos un ataúd
Me sorprende cómo a veces nos hacemos un ataúd a medida nosotros mismos. La manera en la que lo estrechamos con cada prejuicio. Esa forma tan repulsiva de criticar los actos de los demás. Pero, sobre todo, los sexuales y sentimentales.
Sé que es algo que está ahí, en la sociedad, que no se puede cambiar de un día para otro. Aunque desearía que todos pudiésemos disfrutar de una plena libertad o, al menos, no tener que justificarnos. Demasiado nos cuesta ya estar sometidos a nuestras propias ideas preconcebidas.
Se puede bromear de todo, de lo contrario sería insano, pero ¿A quién le importa si esa chica es virgen o aquella otra tiene una relación distinta cada noche? ¿Y si una tercera tiene relaciones esporádicas con hombres? ¿Qué me importa a mi si Fulanito sale con Menganita, pero ama a Juana? Muy al contrario de ser criticable, desde mi punto de vista este último caso sería digno de lástima.
Pero vayamos a lo que trato, ¿no tiene ya suficiente una persona con sentir que no lo está haciendo bien? ¿Quiénes somos nosotros para recriminárselo? ¿Acaso somos mejores? ¿Y si esa persona es feliz con el modo en que está llevando su vida? ¿Quién somos tú o yo, nosotros, para juzgar a nadie?
Lo peor ocurre cuando crucificamos y, tras x tiempo nos apetece algo. Algo distinto, algo nuevo. Y ahí está. Se aparece delante nuestro ataúd. Perfectito, estrechito estrechito... tanto que te ahogas. No puedes salir, no te puedes mover. Lo has hecho tú, es una cuestión de orgullo y, por supuesto, no vas a romperlo. Si lo haces, te sentirás mal por haberlo creado inútilmente durante años. Si no lo haces, serás un ser emocionalmente reprimido el resto de tu vida.
Puede que, lo que hoy nos parezca degradante, patético, bochornoso, e incluso indigno, dentro de unos años sea objeto de nuestro deseo. Pero para entonces tal vez no podamos hacerlo gracias a nuestra maldita lengua, que se mueve demasiado aparentando ser más honrada, mientras quizás se esté convirtiendo en una víbora.
También tengo mis prejuicios, muchísimos, pero prefiero no decirlos. Sé que cada momento de nuestra vida es y será distinto, y que nos apetecerán unas cosas u otras, que no siempre han de ser las mismas, ¿quién sabe qué pasará mañana? Y, para entonces, espero que mi ataúd sea lo bastante amplio para poder girarme y que, al cerrar los ojos, pueda decir: "Me ha costado, pero he sido completamente libre. Y feliz."
Sé que es algo que está ahí, en la sociedad, que no se puede cambiar de un día para otro. Aunque desearía que todos pudiésemos disfrutar de una plena libertad o, al menos, no tener que justificarnos. Demasiado nos cuesta ya estar sometidos a nuestras propias ideas preconcebidas.
Se puede bromear de todo, de lo contrario sería insano, pero ¿A quién le importa si esa chica es virgen o aquella otra tiene una relación distinta cada noche? ¿Y si una tercera tiene relaciones esporádicas con hombres? ¿Qué me importa a mi si Fulanito sale con Menganita, pero ama a Juana? Muy al contrario de ser criticable, desde mi punto de vista este último caso sería digno de lástima.
Pero vayamos a lo que trato, ¿no tiene ya suficiente una persona con sentir que no lo está haciendo bien? ¿Quiénes somos nosotros para recriminárselo? ¿Acaso somos mejores? ¿Y si esa persona es feliz con el modo en que está llevando su vida? ¿Quién somos tú o yo, nosotros, para juzgar a nadie?
Lo peor ocurre cuando crucificamos y, tras x tiempo nos apetece algo. Algo distinto, algo nuevo. Y ahí está. Se aparece delante nuestro ataúd. Perfectito, estrechito estrechito... tanto que te ahogas. No puedes salir, no te puedes mover. Lo has hecho tú, es una cuestión de orgullo y, por supuesto, no vas a romperlo. Si lo haces, te sentirás mal por haberlo creado inútilmente durante años. Si no lo haces, serás un ser emocionalmente reprimido el resto de tu vida.
Puede que, lo que hoy nos parezca degradante, patético, bochornoso, e incluso indigno, dentro de unos años sea objeto de nuestro deseo. Pero para entonces tal vez no podamos hacerlo gracias a nuestra maldita lengua, que se mueve demasiado aparentando ser más honrada, mientras quizás se esté convirtiendo en una víbora.
También tengo mis prejuicios, muchísimos, pero prefiero no decirlos. Sé que cada momento de nuestra vida es y será distinto, y que nos apetecerán unas cosas u otras, que no siempre han de ser las mismas, ¿quién sabe qué pasará mañana? Y, para entonces, espero que mi ataúd sea lo bastante amplio para poder girarme y que, al cerrar los ojos, pueda decir: "Me ha costado, pero he sido completamente libre. Y feliz."
domingo, 22 de enero de 2012
Se fue.
Era verano. Hacía un calor insoportable, de ése con viento de Sevilla y esencia de Guadalquivir. Como siempre, el aire acondicionado no funcionaba bien.
Habían discutido, como tantas otras veces y por lo mismo de siempre. Ella cogió un libro y se sentó en el sofá. Siempre funcionaba.
Anteriormente, cada vez que se ponía las gafas y se tumbaba a leer, ocurría lo mismo. Absorta en alguna lectura que a él poco le interesaba, se evadía en las letras sin advertir nada a su alrededor. Sus comisuras se entreabrían y su cuerpo lucía perfecto, brillante por el reflejo del Sol que entraba por la ventana. Debía ser una lectura interesante (si es que realmente estaba leyendo), pues su cuerpo inmóvil y sus ojos abiertos daban la sensación de estar en un mundo paralelo.
Para entonces él ya había dejado de discutir, viendo que, como siempre, ella había tenido la última palabra. Se quedaba mirándola, alucinado por la capacidad que ésa mujer tenía de ignorarle, y realmente estaba aún más enfadado. Miraba sus ojos sentado en una silla buscando su atención, pero era inútil. Ella no apartaba los ojos del libro. Su cabello negro caía por su pecho y sus brazos, cuyas manos sostenían el libro sobre su vientre. Era perfecto, la ropa interior parecía ser parte de su propio cuerpo. Él miraba extasiado, hasta que sus instintos brotaban y olvidaba la discusión. Entonces siempre se acercaba hasta el sofá, sostenía el libro mirándolo con un fingido interés mientras lo cerraba, y volvía su cara hacia sus ojos, comprobando que ella por fin lo miraba. Ella se incorporaba lentamente y... lo de siempre.
Éso era otra historia. Esta vez era diferente. Ella cogió su libro y se sentó en lugar de tumbarse. Él seguía gritando, echándole en cara que ella también tenía fallos, que no era perfecta como tantas veces le decía. Ella ni se inmutaba. Pero esta vez no se sentó. Empezó a ponerse la ropa ágilmente, pese al enfado, y no dejó de discutir. Como siempre ella le ignoraba. Si que se había dado cuenta de que esta vez era diferente, pero absorta en su lectura ni le escuchaba, sabía que pasaría lo mismo. Él dio un portazo y se fue.
Sola en el salón, miró hacia la puerta y volvió a leer, sabía que volvería.
Pasadas dos horas, se dio cuenta de que no sabía que ponía en las últimas 20 páginas leídas. ¿Y si no volvía?
-"¡¡Es culpa suya!! ¡¡Tiene tantas coletillas!! Es bueno en lo suyo, pero no puede pretender que acepte que me hable así, debería tener más interés en aprender... Lo quiero. Me gusta estar con él, no quiero que se vaya... Pero no voy a llamarle, seguro que espera que lo haga. Si lo hago nunca moderará ese vulgar lenguaje. ¡¡Su profesora!! Me ha comparado con una maldita profesora. Me enerva. Sólo quiero que encaje... Volverá. Volverá y evitará esas odiosas coletillas. Con suerte, durante un par de semanas."
No volvió. Él era un hombre hecho, el tiempo tal vez moderaría su lenguaje. Pero... ¿una mujer? Definitivamente no. Y ella no estaba dispuesta a soportarle.
Pasaron semanas.
Se fue. Y ella no le pidió que volviera.
sábado, 21 de enero de 2012
Lo que tengo por amiga
Amiga es aquella a la que dejas estrenar tu ropa. No por compromiso, porque le
viene mejor.
La que sale porque te hace falta, aunque no tenga ganas. Si no quieres, te obliga.
La que ríe cuando tu ríes, y luego preguntáis ¿por qué?
Aquella que sabe tus trapos sucios. No los que dice la gente, los de verdad.
La que entiende por qué no paras de hablar en ciertos momentos, por qué te callas en otros, y sabe descifrar los jeroglíficos de lágrimas en tu cara. También entiende tus sonrisas.
Aquella con la que no discutes nunca, y cuando lo haces realmente te sientes una mierda, tuviste gran parte de culpa. Cedes.
Amiga es esa persona que te reprende cuando haces algo mal e intenta guiarte en el que ambas tenéis por "buen camino".
Si una tropieza, la otra se cae. Si una hace el ridículo, la otra más.
Se come tu comida, aunque sepa a rayos. ¿Acaso alguien conoce el sabor de los rayos?
Amiga es esa persona que te defiende con uñas y dientes, digan lo que digan, sea verdad o mentira. No deja que hablen de ti a tus espaldas. Es como un ángel que cuida y guarda tu vida.
Es alguien que tienes que querer. Porque sí, porque te nace. Porque es como un alma gemela. A fin de cuentas, es a la que vas a llorarle si te deja tu pareja. Y nunca, nunca se va.
Los malos entendidos se hablan, se acaban. Nunca hay rencor.
Hoy he de agradecerle a mi amiga cada momento, cada día. Que comparta mis ilusiones y alegrías.
martes, 10 de enero de 2012
Ella era mucha mujer para él
Ni blanco ni negro, moreno. Muy oscuro, ¿O sucio? Era un color feo.
Tenía ese tipo de nariz que cierto estudio clasificó como "carnosa".
Una mirada interesante a veces, pero no miraba mucho a las caras cuando mentía. Y lo hacía mucho.
¿La estatura? Algo medio, 1.75 m tal vez. Desaliñado.
Solitario.
Ella irradiaba alegría, felicidad. Era una especie de ninfa del bosque que a cualquiera alegra las mañanas.
Inocente, blanca, delicada.
El pelo largo, de un rubio Sol, caía con una ondulada gracia rodeando su cara.
Por suerte ese despeinado flequillo no tapaba sus ojos. Enormes, verdes, con unas cejas bien delineadas que daban expresión a su mirada.
¿Y la boca? Sencillamente daban ganas de besarla.
Se conocieron. Ella miró sus ojos y se le enterneció el corazón. Él... su trasero tal vez.
Procuraba no ponerse tacones para no ser más alta. Él nunca la soltaba, no quería que su ninfa escapara.
Aquello no salió bien. Ella era demasiada mujer para él.
... Pero le quería.
Tenía ese tipo de nariz que cierto estudio clasificó como "carnosa".
Una mirada interesante a veces, pero no miraba mucho a las caras cuando mentía. Y lo hacía mucho.
¿La estatura? Algo medio, 1.75 m tal vez. Desaliñado.
Solitario.
Ella irradiaba alegría, felicidad. Era una especie de ninfa del bosque que a cualquiera alegra las mañanas.
Inocente, blanca, delicada.
El pelo largo, de un rubio Sol, caía con una ondulada gracia rodeando su cara.
Por suerte ese despeinado flequillo no tapaba sus ojos. Enormes, verdes, con unas cejas bien delineadas que daban expresión a su mirada.
¿Y la boca? Sencillamente daban ganas de besarla.
Se conocieron. Ella miró sus ojos y se le enterneció el corazón. Él... su trasero tal vez.
Procuraba no ponerse tacones para no ser más alta. Él nunca la soltaba, no quería que su ninfa escapara.
Aquello no salió bien. Ella era demasiada mujer para él.
... Pero le quería.
domingo, 8 de enero de 2012
Mariposas
¿Saben de esa sensación? Así como que te falta algo. Es como un hambre que no se sacia, una canción que no te dejan bailar. Se asemeja también a cuando vamos a salir de viaje, y no podemos dormir por miedo a perder el avión. Nervios. Como la angustia antes de los exámenes.
Es justo lo que siento ahora. Me acosté tarde, desperté temprano... ¡es desesperante! Y lo peor es la incertidumbre. El no saber si conseguirás lo que tanto anhelas, si metiste la pata en demasía. Pensar que no lo volverás a tener, ¿o si? O que puedes hacer algo y no lo haces, o cuando lo haces lo empeoras aún más. El no obtener una respuesta cierta. El caso es que no duermes, ni comes, y tu cabeza no piensa otra cosa.
Esa sensación...
Creo que la gente lo llama "mariposas en el estómago". Yo lo llamaría culebras.
Es justo lo que siento ahora. Me acosté tarde, desperté temprano... ¡es desesperante! Y lo peor es la incertidumbre. El no saber si conseguirás lo que tanto anhelas, si metiste la pata en demasía. Pensar que no lo volverás a tener, ¿o si? O que puedes hacer algo y no lo haces, o cuando lo haces lo empeoras aún más. El no obtener una respuesta cierta. El caso es que no duermes, ni comes, y tu cabeza no piensa otra cosa.
Esa sensación...
Creo que la gente lo llama "mariposas en el estómago". Yo lo llamaría culebras.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


