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sábado, 31 de marzo de 2012

Que no es lo mismo...

Masculino Velludo 
Romántico Empalagoso
Atento Asfixiante
Culto Pedante
Educado Soso
Cortés Aburrido

lunes, 19 de marzo de 2012

Quiero un César

     Cierta página que vaga por las redes sociales dice algo así como: "Culpo a Disney de mis altas expectativas respecto a los hombres". Y sinceramente, me parece triste. No busco un hombre que me diga todos los días lo bonita que soy, para éso ya está mi padre. Y mi tío. Y mi sobrino. No necesito alguien a mi lado cuyas mayores facultades sean la belleza y la bondad. Ni que me traten como algo frágil. No necesito una bestia que me encierre en su castillo para su propio disfrute, ni un oportunista Aladín. Por no hablar de príncipes guapos que se dejan engatusar.

     Sin embargo, reconozco tener el mismo problema que ellas: Altas expectativas respecto a los hombres. Y culpo a mi padre. Él y su infinita curiosidad que alimenta la mía. Él y ésa gran cantidad de conocimientos que espero algún día me transmita. Él con sus ideales, con sus sentimientos, con ése brillo en los ojos cuando habla de historia. Y culpo a la historia, por haber dado hombres que él me enseñó a querer.

     Así, un día mi admirado padre me mostró que el número 13 no es mala suerte. No puede ser mala suerte un 13 en Quintilis si ése día nació el más Grande, sin osar autonombrarse Magnus. Él, el Primer Hombre de Roma. No como tantos otros, porque Cayo Julio César es inmortal. ¡¡Tal vez por eso sea mala suerte!! ¡¡Mala suerte para amigos y enemigos, porque a todos hizo sombra!!

     En mi vida deseo fervientemente un hombre así, capaz de ser un hombre. Dueño de si mismo, porque "en César sólo manda César" y si ya Mario era admirable, alguien dijo "Hay muchos Marios en César". Alguien que nunca me aburra porque siempre tenga algo nuevo que decir, que sepa cosas que yo no sepa. Una persona con la que aprender, con ese afán de mi padre por las cosas que no parecen tener mucho sentido. Quiero alguien capaz de deleitarme con sus palabras, y para éso lo último que necesito es que me llamen "guapa". Quiero saber, saber más.
     De nada sirvió a César descender de Eneas. Él se hizo grande solo, gracias a su genio hizo brillante carrera en el Cursus Honorum. ¡¡Qué orgullo debía ser para la esposa de aquel!! Ése hombre luchaba por su dignitas, como fuere, sin un sestercio ni aliados que comprar. ¡¡Pero lo conseguía todo!! En una época en que las mujeres no pintaban nada, siempre consideró a su madre sabia. ¡¡Y la escuchaba!! Incluso en éso avanzó, supo que toda opinión es válida, y no subestimó a ningún hombre por su condición.

     Un hombre capaz de jugar una buena mano con un sólo as en la baraja. Ambicioso, pero generoso. ¿Qué importa el dinero si uno no tiene dignitas? ¡¡Él la tenía!! También un 13 cruzó el Rubicón. ¿Creéis en la mala suerte? Yo creo en la Fortuna, y la diosa Fortuna le acompañó.

     ¡¡Y podría enumerar todas sus glorias!! Pero creo que no acabaría nunca. Prefiero mentar las glorias de su ariete, hasta la mismísima Cleopatra quedó satisfecha. Dicen que fue un amante increible, capaz de complacer desde la más tonta a la más inteligente. Supo como librarse de "la reina de Bitinia". ¡¡Y cómo lo hizo!! Retozó con las esposas de sus enemigos, y no sólo eso, las sedujo hasta el punto que ya no quedaban complacidas por sus propios maridos. ¡¡Qué venganza más placentera!! No es que admire la promiscuidad ni el adulterio, nada más lejos, pero eran otros tiempos.
     Su personalidad arrolladora era capaz de causar admiración en sus amigos, y nunca dejaba indiferentes a sus enemigos.
     ¿Qué puedo decir? Mi imaginación a veces juega con mis sentidos. No habrá hombres más grandes, pero tengo sueños. Sueños en los que la inteligencia existe en los hombres. Tal vez, en algún lugar, existan los hombres.

     Y para terminar, un padre que amó a su hija.
     Sí que son altas mis expectativas...

miércoles, 14 de marzo de 2012

Música...

     Enciende la radio, sintoniza. ¡¡Ha llegado el momento!! Y ahí está tu carácter irascible, siempre aparece de la nada.
     -¡Música! ¡Más alta!
     Cuanta prisa, cuán fuerte necesidad, creíamos que la habías olvidado ya. Pero no es así, es la liana que te salva de caer hasta el fin. Cuando no puedes más, ¡¡MÚSICA!! Cuando la lías, siempre igual. Hora de cerrar los ojos e imaginar... Imaginar que no ha pasado nada, que no has vuelto a meter la pata. ¿Hay algo que se te de bien de verdad? ¡¡MÚSICA!! ¡¡Ahhh!! ¡¡Qué agradable sensación!! Te encanta, ¿verdad? Desata tus sentimientos todos, uno a uno van apareciendo, hasta la rabia en los anuncios... cosas del youtube...
     ¡¡MÚSICA!! Música para olvidar que eres idiota. ¡¡MÚSICA!! Otra canción... para tu don, el de la oportunidad. ¡¡MÚSICA!! Porque te cuesta controlar... Relájate... ¡¡MÚSICA!! ¡¡MÚSICA!! ¡¡MÚSICA!! ¡¡OTRA MÁS!! Que no te importe nada, olvida el mundo.
     -Apaga.
     Ahora toca ser fría... otra vez.

domingo, 11 de marzo de 2012

Es momento de actuar

     Somos señoritas. De ésas agradables a la vista y dóciles en apariencia. Aquellas que apenas pueden olvidar el "qué dirán". Nosotras, las que procuramos moderar nuestros actos en el 80% de las situaciones. Esta de aquí, inventando datos.
     ¿Lo que más nos gusta? La caballerosidad. Lástima que hoy día brille por su ausencia. Y lo curioso de ello es que, aún así, vamos de modernas, pero no podemos ni de lejos tomarnos el "las mujeres primero" al pie de la letra. Porque la galantería le corresponde a él, o éso suponemos. Quizás sea más cómodo, menos arriesgado, y también más cobarde.
     Para no herir nuestro orgullo, jamás lo enfrentamos al rechazo. Nos quedamos quietas, esperando que el destino haga algo. Pero el destino es lento, ¿podemos esperar eternamente? Puede que aquella persona de la que esperamos el primer paso no tenga claras sus posibilidades, puede que ni siquiera se le pase por la cabeza. ¿Y si también ha decidido no arriesgarse? Entonces acabaremos sentadas en un sillón, esperando que pasen las horas, solas.
     Llega un momento, planteado esto, en que pienso ¿tanto tiempo he perdido sin jugar? ¿Dónde están mis cartas? ¿He perdido algo sin jugar? Y, lo más importante, ¿queda algo que ganar?
-Estúpida, a varias manos perdidas, has de comenzar a luchar. Arriésgate a ganar.

martes, 6 de marzo de 2012

Un poco de fe

     Como un gusano en el tronco que arde, desorientado. Sin fe, como la rama cortada. Me encuentro frente al fuego y ya sólo queda una llama, que se apaga.
     Eras. Eres. Cosas que pasan. ¿Serás? Duda que abrasa. Como quema el fuego arde por dentro la esperanza; junto a su amigo el desaliento.
     Crees... tal vez... te encanta esa palabra: quizás, puede ser. Pero nunca afirmas porque no tienes el seguro a todo riesgo, se te olvidó creer en ti, tu único salvavidas... ¿o debiera decir extintor? Para todo dudas.
     Sobre rescoldos de una vida pasada pronto no quedará nada. De repente ves a uno y otro lado: nadie a quien echarle la culpa. No dejas de pensar, de quebrarte los sesos por una explicación, en lugar de buscar solución.
     Y de la nada te hacen un regalo, ¡es tu cumpleaños! Ya ha pasado un año, otro más. Y lo abres cuidadosamente, ¡¡cuidado!! "Frágil" está escrito en el sobre. Precioso espejo. Olvidas dar las gracias. ¡Pero mira! ¡TÚ! Ahí tienes lo que buscabas.


jueves, 1 de marzo de 2012

No lo olvides.

     Hielo, las personas lo usamos a menudo; yo lo uso a menudo. Un invierno interior, refugio y escudo.
Frío, como escribir en Times New Roman algún asunto de economía. Impenetrable y duro cual diamante.
     Te pones tu capa de hielo y caminas por la vida, sin miedo. Procurando no caer, porque es duro, pero frágil. Caminas y caminas desarrollando una especial habilidad para evitar obstáculos, así que poco pierdes por el camino. Pero tampoco hay beneficios. Nadie se acerca, está muy frío.
     A pesar de todo, ésa seguridad te da la suficiente alegría para creer en la felicidad. Te hace pensar que no necesitas nada más. Nadie puede tocarte, eso te da poder.

     Pero no olvides que, al contacto con la piel, el hielo se derrite...