Páginas
sábado, 30 de julio de 2016
Sed de ti
¿Y si te dijera que el tiempo se para en el ocaso de tus brazos... que el dolor se apaga, el miedo frena, el corazón se exalta, y la piel me abrasa...? Que tal vez no haya un instante ni un lugar más seguro donde mudar la piel curtida y desnudarse. Dicen tan mágico ese lugar que dulcifica el caracter y, que por un instante, el cuerpo se hace pequeño y eres niño, y la piel ya suave brilla. ¿Y si te dijera que hay un pajarillo tras mi oreja pidiendo que marche? Que emprenda camino, que recupere el puñal antaño guardado en el pecho, que uno corre peligro sin armadura, que está indefenso. Y entonces mi piel se rebela y grita que quiere ser, y que tiene sed
Suscribirse a:
Entradas (Atom)