Páginas
domingo, 13 de enero de 2013
XY
Somos diferentes. ¿Conoces la única diferencia entre tú y yo? Que soy mujer; hablo igual y actúo del mismo modo que tú, pero soy mujer. Las mismas cosas dichas por tí son genialidades masculinas; dichas por mi, comentarios nada acertados. Pelear es propio de los hombres, luchar, defenderse, que yo lo haga no es propio de una señorita. Y, ¿sabes qué? Puede que no resulte nada atractiva, que jamás me ame nadie porque carezcan de agallas, las que a mi me sobran. Tal vez sea algo masculina, o demasiado femenina. Puede que esté siempre sola, que consiga enemigos, que me llamen salvaje e incluso loca. Pero una cosa es cierta, no he sido ni seré una criatura frágil e indefensa, y no necesito que ningún hombre me defienda.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario