Páginas
jueves, 16 de enero de 2014
Paciencia.
La paciencia no se hizo para que yo te esperara. Se hizo para que esperásemos juntos. La esperanza no es el deseo infinito de algo que está por llegar, no es la angustia interminable que ruega posibilidades. La esperanza es que miremos el mutuo verde de nuestros ojos y soñemos. Y soñemos en el aire, en la cama, en castillos. De pie, sentados, tumbados... Recogiendo lirios, partiendo el heno, arañando la manta que cubre la dermis. Desnudando el espíritu, desechando las sobras. La esperanza es que yo te mire y tú me mires, y haya un beso entre los dos. Que se funda el sueño eterno de un amor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario