No lo entiendo, nunca lo he entendido, y tampoco lo voy a entender. Supongo que el haber estado sometida a la desconfianza de un "hombre" con celos incontrolados tiene parte que ver en éso. Pero si entonces no lo comprendía, a día de hoy, tras padecerlo, mucho menos.
¿Quieres cargarte una relación? Unas gotitas y ya está hecho. No es necesario que haya amor pasional de por medio, una amistad también puede romperse por esto.
Dime, ¿qué tienen los demás que no tengas tú? Sin duda, muchas cosas. Pero porqué no mejor planteas otra duda: ¿QUÉ TIENES TÚ QUE NO TENGAN LOS DEMÁS? Y, si no sabes responderte a eso, querido amigo, tienes un grave problema. Todos, absolutamente todos, nacimos con un don; una cualidad que nos hace especiales, algo que no tienen los demás. Busca dentro de ti, o incluso fuera, pero algo tienes que te hace único, aprende a usarlo. O quizás sea yo que soy muy optimista, no olvidemos que éste es mi punto de vista.
Si tras mucho buscar, en lugar de encontrar tu don, encuentras muchos en los demás y acabas respondiendo a la primera pregunta, estás enfermo. Si, lo diré así, estás ENFERMO. Y no creas que es menos que el VIH o cualquier tipo de cáncer, yo diría que puede incluso llegar a ser peor. Los celos son una enfermedad que al principio te hacen perder la razón, pero eso también lo hace el amor, ¿no? El problema de estos es que te consumen en vida, y si no paras el carro amigo, acabas bajo las ruedas.
Primeros síntomas: Cierto resquemor al ver a alguien.
Consecuencias: Pérdida del cabello, canas, ansiedad, descontrol hormonal (incluso variación del menstruo), insomnio, nerviosismo, reducción de la capacidad de concentración, amistades perdidas, daño a la persona querida...
No voy a matizar desde qué grado pueden considerarse peligrosos los celos, a qué nivel hay que llegar, yo considero peligroso el simple hecho de sentir un poco. Tener celos de alguien, o algo, es no quererse a uno mismo, ¿y yo cómo no me voy a querer? ¡Si soy estupenda! Una lástima que en cierto momento estuviese en el papel de víctima y considerara que esa situación podía cambiar. Los celos siempre van a más. Y es que yo veía que esa persona sufría por dentro, y compartía su sufrimiento. Tarde un poco en enterarme de que no es necesario pasar por eso, si alguien debe cambiar ha de hacerlo solo, y es un largo recorrido. Los celos, una vez que te dejas llevar por ellos arrasan con todo, llegan a terminar con lo humano. En su punto máximo, te quedas sin eso que llamamos "alma".
Y ya me voy por las vías de Tarifa. Lo que quiero decir es que los que están a tu alrededor también sufren tu enfermedad, es infecciosa. Por mucho que intentes buscar la lógica a tus argumentos y justificar tus actos, ni unos tienen lógica ni los otros son justificables. Y, al final de todas estas historias te quedas solo, porque te has perdido hasta a ti.
Vas a un bar a tomar algo con unos amigos y no dejas de enviar mensajes a tu pareja para asegurarte de que esté en casa. "¿Y si ha salido? ¿Y si te está poniendo los cuernos? ¿Y si ha hablado con su ex? Desconfianza, resquemor. ¿De qué estaban hablando? Ah sí, fútbol, ¿qué partido? La cuenta, nos vamos." ¿Te lo has pasado bien?
Y si quieres a alguien, si verdaderamente amas a alguien, ¿no es más simple disfrutarlo? Puede que sea demasiado idealista, pero sería genial que las parejas "normales" fuesen aquellas que salen indistintamente juntos o separados, que no se llaman 400 veces al día, ni hablan una hora cada noche. Aquellos que, si no se ven, sencillamente se echan de menos. Los que cuando pueden verse a solas hacen el amor apasionadamente, no dejan tiempo a discusión. Los que no se exigen. Los que en lugar de pensar: ¿Estará mirando a ésa?, piensan: "Mirad vosotras, llevo a mi chico al lado".
Sin más palabras: VIVIR, porque el resto es perder el tiempo, un suicidio lento.
-Se acaba. Pronto desaparecerá.
-¿Qué hacemos?
-Disfrutarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario