Y como resulta que no es válida la respuesta de "no busco nada", porque según el resto todos buscamos algo, respondí cosas que ni tan de lejos pensaba. Me trabé en las contestaciones, divagué, inventé, me vi obligada a ofrecer respuestas y a justificarme en mi modo de pensar, a inventarme un perfil de aquello que busco. Evité siempre volver a hablar con esas personas, jamás odié tanto una conversación como las que en algún momento sacaron a relucir la pregunta "¿QUÉ BUSCAS?", ésa que con frecuencia todo el mundo hace. Le di vueltas y vueltas, fui y volví, inventé y reinventé, pensé, me comí la cabeza, y me ofuscaba mi respuesta. Tal vez al preguntarseme yo misma me sintiese obligada a responder.
Pues bien, ya tengo una respuesta, algo que de verdad siento y nada elaborado, algo bien sencillo:
"Busco la inspiración"
yo también, y en ti a veces la encuentro.
ResponderEliminarCosa que me alegra!!! =)
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