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domingo, 17 de noviembre de 2013

Era un contrato sin firmar,
una pasión desenfrenada.
Sus noches,
de momentos se llenaban.

Una canción por escuchar,
sonetos de qué hablar,
sus sueños,
de lujuria se embriagaban.

Cuerpo que desafiar,
besos para entregar.
Sus vidas,
de repente sostenidas.

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