Entre un blanco azucarado
La cabeza hundida.
Besando concavidades,
Tú.
Con un dedo humedecido
Por tintera salivada.
Rozando extremidades,
Tú.
Acariciando suave,
Lamiendo convexidades.
A punto de entrar
Tu quinto pie
En el infierno
De mi sed.
No hay comentarios:
Publicar un comentario