Páginas

sábado, 5 de octubre de 2013

En Arzúa

     Te espero bajo los árboles. Bajo el frío del invierno interminable que oprime Galicia en este Julio solitario. Te espero bajo las hojas nunca secas de este parque. El sol me roza de canto y me estremezco, estás llegando. Vienes, te acercas a mi, y yo te estoy esperando.
     Espero la vida que me regala tu sonrisa, tus dientes blancos y su luz, tus labios. Espero verte reír al amanecer mañana, contagiarme de tu risa y apenas ver el ocaso. Mis ojos no mirarían nada que no fuese a ti. Ave Fenix que hiciste de mi, capaz de renacer con cada gesto de tu cara. Si la vida se mide por los momentos en que ríes, tú me la regalas.
     Aquí, en este parque, donde los pájaros se irán, yo no me cansaré de esperarte. Espero el beso de tu mirada, no necesito tocarte.
     Las indelebles marcas de tu cuerpo gravan mi fiebre. Clavadas ya en mi memoria, no espero otra cosa que verte.
     Te espero, estás llegando, y en mi mente volveré a tenerte...

Al que fue mi amigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario